(Narra Laura)
Salí con Blas a desayunar. Pasamos una
agradable mañana, era acogedor estar en casa de nuevo. Le hablé por fin sobre
Zayn, le conté como era Londres, y demás cosas que una suele contar cuando una
está tanto tiempo sin ver a su mejor amigo. Las horas pasaron y pasaron y sin
darnos cuenta se nos hizo de noche. Como llevábamos todo el día desaparecidos,
decidimos parar por casa un rato. David invitó a Blas a quedarse a dormir en
casa, así que pasaríamos una gran noche familiar. Como estábamos todos en casa;
primos, tíos, abuelos, padres, mi hermano y Blas, decidimos jugar todos juntos
a juegos de mesa. Fue muy divertido y nos tiramos hasta las tantas. Aunque los
más pequeños se durmieron en seguida.
Cuando todos decidieron irse a dormir a Blas,
David y a mí se nos ocurrió una pequeña locura. No teníamos ganas de acabar tan
pronto la noche así que cogimos una pequeña botella de Vodka y nos pusimos en
frente de la chimenea del salón.
Al gracioso de Blas se le ocurrió la genial
idea de que con cada trago que diéramos contásemos algo. Era sencillo, ya que
al día siguiente no nos acordaríamos de nada. Me pasaron la botella, bebí un
trago y dije la primera cosa que me vino a la mente.
- Odio
a David –dije mirándole con enfado.
Blas se rio por lo bajo y le tocó el turno a
David.
- Pienso
que mi adorable hermanita –sonrió falsamente- vive en su mundo rosa y no se da
cuenta de los problemas de su alrededor.
¿¡Que!? Uuuu… eso había sentado mal, muy mal.
Me iba a gustar este juego, con tal de sacarle las verdades ha este mal criado.
- Mi
turno –anunció Blas cogiendo la botella- No soy moreno natural… ¡Es broma, es
broma! –rio- haber… ¡A si! Odio que os peleéis todo el rato delante de mí.
Los primeros seis tragos fuimos diciendo
tonterías pero que aun así todos dábamos por evidentes. Pero la cosa fue
aumentando a partir del septo trago. Empezamos a sacar a relucir muchos trapos
sucios. Algunos nos chocaban cuando los oíamos y con otros nos reíamos a pierna
suelta.
- ¡Ok!
Mi turno –intenté pronunciar correctamente.
- Empiezas
a hablar como Carlos –se mofó David.
Todos empezamos a reírnos. Pero le teníamos
mucho cariño a Carlos. Y ese comentario me hizo pensar de que tenía ganas de
verlo ya.
- Bueno,
¿os acordáis de la tarde en la que quedamos todos en el “búfalo beach”? Creo
que fueron las primeras semanas de conocernos…
- Oh,
si… hace ya cinco o seis años –recordó Blas.
- Si.
Pues, idiota de mí, besé a Álvaro –solté de pronto.
- ¿Álvaro?
–preguntó David sorprendido.
- Yo
ya lo sabía –empezó a cantar Blas como un niño pequeño.
- Si…
y soy patética porque fue mi primer beso –me ruboricé.
David se empezó a carcajear y a burlarse de
mí, pero mi adorable Blas me animó.
- Estás
hablando con el rey del pateticísmo, yo patenté la ciencia del pateticísmo.
- No
creo que sea peor que esto…
- Bueno,
durante los primeros dos años que te conocí, estuve completamente enamorado de
ti –confesó.
Me quedé algo pillada, realmente aquello me
cogió por sorpresa. Pero la verdad, creo que siempre lo supe. Mi hermano me lo
decía, e incluso Blas bromeaba con ese asunto.
Le sonreí y él igual a mí, porque yo sabía
perfectamente que ya no quedaba ningún rastro de aquel sentimiento.
- Fui
realmente estúpida –reí- Vicky swetf se me adelantó –dije con el alcohol algo
subido.
- ¿Cu-cuantos
novios habéis tenido? –preguntó el tonto de mi hermano.
- 2
–reí al recordar en el desastre que acabaron las dos.
- ¡Ajá!
Te gano. Yo tres –dijo orgulloso Blas.
- Blas
cielo, solo estuviste con Samanta una semana… creo que eso no cuenta –me burlé
de él.
David se empezó a reír, y entonces le
pregunté a él. El cual me contestó un número absurdo. Mi hermano siempre había
tenido novias guapas, que aunque no eran malas chicas, realmente ninguno de los
dos estaban enamorados. Seguimos contando cosas realmente ridículas hasta que
me quedé dormida en el suelo del salón.
David me subió a mi habitación en brazos y
por el camino hablé con él intentando aparentar la máxima seriedad que me era
posible.
- David…
te odio.
- Lo
sé –suspiró.
- ¿Por
qué lo hiciste? ¿Por qué me abandonaste?
- Laura,
estás borracha. Si algún día mantenemos esta conversación quiero que los dos
estemos sobrios –contestó sin más.
Me di por vencida, al menos por aquella vez.
Me dejó en mi cama y me arropó. David pensando que estaría dormida dejó un beso
en mi frente y se marchó sin hacer ruido.
“No dejes que vuelva a entrar en tu corazón”
me repetí mentalmente. No debía dejar que todo el daño que me había echo se
borrara con un par de gestos cariñosos.
(Narra Aitana)
- Harry…
no sé si será buena idea –contesté.
- No
te estoy pidiendo mucho, por favor. Sin compromisos, te lo prometo –sonrió.
Suspiré hondo y asentí con la cabeza. Harry
se alegró de mi repuesta y quiso venir a abrazarme, pero se retrajo pensando en
que me sentiría incómoda. Pero la verdad era que estaba deseando abrazarlo y no
soltarlo jamás. Que él me abrazara a mi y sentir que nunca dejaría que nada
malo me sucediera. Sentir que estaba a mi lado y hacer desaparecer esa
necesidad que tenía de estar con él. Esa sensación que no me dejaba respirar y
esa voz en mi cabeza que me pedía a gritos que me tirara a abrazarlo.
Agaché la cabeza, intentando cortar el
contacto visual de sus enormes ojos verdes. Y casi sin notarlo sus brazos me
estrechaban ya con fuerza junto a él. Apoyé mi cabeza en su pecho mientras él
acariciaba mi pelo con sumo cuidado. Cada gesto, cada caricia, cada sensación que
Harry me transmitía, las hacía con una delicadeza increíble. Casi con miedo,
tal vez a hacerme daño, a que me sintiera incómoda o para no presionarme. Pero
aun así notaba la fuerza con la que me sujetaba. Esa fuerza con la que me decía
que estaba ahí, que no dejaría que cayera jamás y que no me soltaría. Puede que
sí físicamente, pero sus brazos siempre estaría ahí para mi.
Y todo eso simplemente me lo dijo con
caricias y gestos. Ni una sola palabra salió de su boca, pero su mirada ya lo
decía todo.
- Lo
siento tanto –sollozó sin poder evitarlo.
Su habitual voz aterciopelada voz estaba
ahora ronca. Ronca de contener las lágrimas, de contener la rabia y de contener
todo aquel sufrimiento.
- Te
juro que me encargaré personalmente de que esos… -calló para no decir un
disparate- lo paguen. Te lo prometo.
- No,
por favor. Tu carrera se…
No me dejo terminar.
- No
hables ahora de carreras. No hay nada que puedas hacer que me impida darle su
merecido a los que te hicieron esto.
Acarició con sumo cuidado mi brazo amoratado.
Harry se estaba torturando cada vez más. Cada frase que yo decía o cada cosa
que veía en mi le hacían sentirse más culpable aún. Y eso me estaba matando.
Entonces vino a mi mente aquella imagen que
mi cerebro casi había borrado. Emma y
Harry, en aquel parque. No quería hacerlo, no quería separarme de aquel abrazo.
Pero lo hice. Algo dentro de mi me impedía estar cerca de él. Algo en ese beso
cambió completamente mi forma de ver a Harry. En ese preciso momento nació algo
en mí que me causaba un enorme dolor al estar cerca de él. Y por más que
quisiese evitarlo, me era imposible.
- Lo
siento, tengo que irme –dije rápidamente.
Corrí, mejor dicho, volé casi con ansiedad
hacia la puerta y me escabullí a través de esta dejando a Harry en la cocina.
Parado, atónito y sin entender nada.
[Varios días después]
(Narra Laura)
Por fin estábamos todos reunidos. Por
supuesto me refería a los chicos: Blas, David, Carlos, Álvaro, Dani y claro
está, a mi. Al día siguiente de nuestra pequeña borrachera se presentaron todos
en casa. Fue muy agradable la sorpresa, pero mis pintas eran horribles. De
todas maneras, les echaba muchísimo de menos y estaba feliz de volver a verlos.
Esa mañana era especial. Tenía que
aprovecharla al máximo ya que era mi ultimo día en Badajoz antes de irme a
Madrid a pasar la nochevieja. Ya tenía allí a una gran amiga esperándome, y que
por su puesto estaba encantada de que la fuera a visitar.
Ahora mismo, estaba de camino a una pequeña
cafetería no muy lejos de mi casa. Los chicos habían decidido pasar toda la
mañana fuera y se encapricharon en que les acompañara.
- ¡Ahí
está tu chiquitita Blas! –gritó Carlos.
Pobrecito, el muy bruto no sabe hablar más
bajo.
- ¡Que
dices! Esa es Smiler –saltó Álvaro.
- Ya
puestos es blueheart –dijo Dani.
- Bueno,
bueno… tranquilidad –los calmó Blas- lo que si es seguro es que no es
Pastelita, ni lo será.
Todos rieron a carcajadas, incluida yo que ya
acababa de llegar a la mesa donde estaban. Y como no, David de mal humor por lo
que dijo Blas. Aunque tenía razón el chiquitito. Jamás de los jamases sería
pastelita.
No tuvimos que esperar demasiado a que
viniera el camarero. Una vez pedimos se marchó a preparar nuestro pedido. Fue
grande la sorpresa al descubrir que con mi coca-cola venía un pequeño osito de
peluche. Las dos primeras opciones que se me cruzaron por la cabeza cuando el
camarero me lo puso en las manos fue que, o bien venía de regalo con la
coca-cola (una idea muy tonta por mi parte) o bien había sido uno de estos
cinco graciosos para echar una risa. Pero ni esas ni otras opciones era las correctas.
Y me di cuenta de ello cuando del peluche me llegó ese dulce olor. Ese que mi
olfato recordaba a la perfección y que nada más distinguirlo proyectó en mi
cabeza una perfecta imagen de Zayn. La piel se me puso de punta. ¿Cómo narices
había echo eso?
Me giré por instinto, pero él no estaba allí.
Solo ese pequeño osito que olía de maravillas a él y que sin duda había
enviado.
El osito tenía un pequeño bolsillo en su
barriga. Lo abrí y me encontré una carta. Antes de abrirla alcé la vista y vi
como los cinco me miraban con atención cual cinco cotillas asomadas a un
balcón.
Me dispuse a leer la carta, la cual contaba
lo siguiente:
Mi pequeña princesa,
Sabes que no soy demasiado bueno en escribir
cartas, ni en expresar todos mis sentimientos. Pero tenía la necesidad de
expresarte todo mi amor, y como ahora estamos algo lejos, decidí escribirtelo.
No te enfades con Aitana por esto, ella te
quiere y se preocupa por ti. Pero me ha contado todos los problemas que has
tenido con las fans.
Laura cariño, no quiero que dudes ni un solo
momento del amor que te tengo. Puede que a mucha gente no le parezca apropiado,
y se hayan metido de por medio para arruinarlo. Es un amor al que todos se
oponen, ¿pero sabes algo? Yo quiero jugarmela por ese amor, por ti. Quiero
apostar por él, porque me vuelve loco. Quiero arriesgarme en el amor porque
estoy seguro de que te amo. Tu, y solo tu, eres la chica que yo elegí para estar
en mi vida. La chica a la que quiero
proteger de todo lo malo, y a la que quiero mimar con todo mi corazón. Porque
para mi eres perfecta, y
tus pequeñas imperfecciones son las que me
hacen enamorarme cada día más de ti. Porque amo tus defectos, porque no quiero despertarme
solo y no tenerte a mi lado. Porque me encanta cuando te sonrojas cada vez que
me acerco demasiado a ti. Me aceleras el corazón con cada beso o cada caricia.
Amo la forma en la que te ríes de los problemas. Y tengo que admitir que te
quedan mis camisetas mucho mejor que a
mi.
Quiero abrazarte cada minuto, hacerte reír
con mis cosquillas. Jugar con tu largo pelo mientras dormimos, llevarte a un
montón de lugares, perderme en tu mirada mientras estamos en clases. No se lo
que me pasa, y nunca me había pasado antes. Pero desde que la vida te puso en
mi camino, todo tiene un sentido especial. Me levanto por las mañanas sabiendo
que estarás en mi día y eso me hace feliz, tu me haces feliz. Pensé que lo de
las mariposas en el estomago cuando te enamoras eran cuentos de niñas, pero
cuando te besé por primera vez, las sentí. Estaban ahí. Y estaba echo un flan,
creeme. Me aterra pensar que alguna vez no te vuelva a ver, o que no quieras al
Zayn que esta a tu lado. Quiero hacerte la chica más feliz del mundo, a todas horas pero como ahora no puedo te mando
a Tommy. Él te cuidará cuando no esté, y puedes abrazarlo en las noches, ya
que yo a ti no podré hacerlo. Estoy empezando
a sentir celos de un oso de peluche. ¿Cuántos días llevamos ya separados? Te lo
diré. Exactamente seis. Lo que supone un total de 8640 minutos sin verte. Y si
calculamos un beso por minuto… cuando te
vea de deberé muchísimos. Pero estaré encantado de dártelos sin problemas,
¿Besarte cada minuto del día? Suena bien.
PD: El osito, tomatelo como un pequeño regalo
de navidades. ¿Sabes? Soy un añudante de Santa Claus, pero shh... ;)
Con todo mi amor, Z.
Podía morir por colapso de amor en ese mismo
instante y aun así moriría feliz, pensé nada más terminar de leer. Y las
sorpresas no acababan por hoy. Justo después de aquello, Blas me dijo que él y
los chicos también irían a Madrid. En realidad, ellos vivían allí, e iban a dar
sus últimos conciertos del año.
[Día de Nochevieja]
Había llegado el día anterior a Madrid. En
realidad había sido tan rápido que ni me había dado cuenta de como Carlos me
había convencido para ir ni más ni menos que a la puerta del Sol. La verdad,
tampoco había entendido muy bien como me había engañado para que saliéramos de
fiesta. Me gustaban, pero el día de noche vieja, Madrid, alcohol, y estos
desmadrados no eran la mejor combinación. El caso es que ya no había vuelta
atrás. Ahí estaba yo. En el kilometro 0, en la plaza más famosa de España.
Entre toda aquella multitud, con mi vestido negro; una no muy buena idea dado
el frío, y con una copa en una mano y las uvas en otra.
Llegué al pensamiento que todos nos hacemos
alguna vez en la vida: “¿Cómo he acabado yo aquí?”. Llevábamos desde las nueve
de fiesta por Madrid. No me lo estaba pasando del todo mal. Y todos se lo
estaban pasando bastante bien. Pero había algo, una pequeña necesidad. Algo que
casi me ahogaba por dentro. ¿Qué narices era eso? Siendo sinceras, nunca me
había gustado esta noche. Era la noche del año que más odiaba. Pero sin embargo
intentaba pasármelo bien.
Decidí alejarme un poco de la fiesta. Me fui
adentrando entre la multitud de la plaza y el tiempo pasó volando. Tan rápido
que cuando me di cuenta y miré al gran reloj, apenas quedaban diez minutos para
el año nuevo. Allí había bastante gente. Estaba completamente rodeada de
familias, parejas besándose, gente feliz. Y algo oprimió mi corazón con fuerza.
Me faltaba algo. Mejor dicho, me faltaba alguien. Me faltaba Zayn. Sin él no
podía disfrutar completamente de aquello. Era muy extraño de comprender,
demasiado. Porque sabía que lo volvería a ver en un par de días, pero aquella
noche, era noche de nostalgia. Y en ese momento más que nunca deseaba tenerlo a
mi lado, abrazarlo, besarlo y no soltarle.
Después de dejar mi tristeza a un lado
intenté volver con los demás, pero había demasiada gente. Así que decidí
quedarme donde estaba y esperar el año nuevo allí mismo. Aunque fuera rodeada
de extraños, sola y sin nadie a quien felicitar después de las doce uvas y
desear un feliz año. Que deprimente era todo aquello.
- ¿Está
sola una señorita como tu, una noche como esta, y tan guapa como eres? –preguntó
alguien a mis espaldas.
- Tengo
novio idiota –contesté intentando pasar de él.´
- Pues
creo que es un muy idiota al dejarte sola por aquí, hay mucho pirado suelto –dijo.
Lo peor, es que el extraño no paró ahí, si no
con todas confianzas me abrazó por las cintura. Vale, genial. El imbécil que
hubiera echo eso iba a tener marcada mi mano en su cara durante todo el 2013.
Me giré bruscamente para darle un buen
tortazo, pero en seguida me detuve.
........................................................................
Y ya terminó el maraton!! ;(
ooohh... Lo siento, pero aunque no lo parezca, cuesta escribir tantos. Además, estamos en navidades, tambien hay que disfrutar y descansar :)
Espero que os hayan ido bien a todos. Ya sabeis, ¿me dejáis un comentario? que siempre hace ilusión *-*
Espero que os hayan ido bien a todos. Ya sabeis, ¿me dejáis un comentario? que siempre hace ilusión *-*
Os refresco la memoria, la ganadora estará esta noche en mi estado :)
Twitter: @ClaraMalik_1D
Twitter: @ClaraMalik_1D
Tuenti: Clara Malik OneDirection
PD: Los motes que le dicen los chicos de Auryn a Laura son los motes que tienen sus fans.
Dani: Es blue heart sus fans son blue heart's
David: Es pastelito sus fans son pastelitas.
Blas: Es chiquitito sus fans son chiquititas.
Carlos: Es sombrerito sus fans son sombreritas.
Alvaro: Es smiler sus fans son smiler's
¡¡ATENCIÓN!! HE SUBIDO 4 CAPITULOS. NO OS PERDAIS NINGUNO :)
PD: Los motes que le dicen los chicos de Auryn a Laura son los motes que tienen sus fans.
Dani: Es blue heart sus fans son blue heart's
David: Es pastelito sus fans son pastelitas.
Blas: Es chiquitito sus fans son chiquititas.
Carlos: Es sombrerito sus fans son sombreritas.
Alvaro: Es smiler sus fans son smiler's
¡¡ATENCIÓN!! HE SUBIDO 4 CAPITULOS. NO OS PERDAIS NINGUNO :)
Besazos xx
Amas la intriga eee!!!!
ResponderEliminarJajaja espero el siguiente pronto ^^
te quieroo
Claraa, pero cómo me puedes dejar así???, me quieres matar o qué?, bueno que ha estado GENIAL!, y que como siempre te digo, eres una buena escritora, y estoy ansiosa por ver lo que pasa en la otra novee!! :D, te quieruu <3
ResponderEliminarAmoree!! pero tu ves esto normal e.e me dejas con la intriga de que pasa con Aitana y quien es el chico que esta con Laura.... aunque sinceramente creo que se quien es jajajaja intuición! Siguiente NENA, no tardes mucho que te rapto jajajaja. me encanta tu novela. Besos. Lily Snape Styles(tuenti)
ResponderEliminarLos capitulos mas geniales y me muero, lo siento pero necesito siguiente YA!! Si se te muere una lectora losiento, pero morire por que me encantan tus capitulos, son los mejores, de las novelas que leo, es la mejor te lo juro, tambien fue la primera que empece a leer^^
ResponderEliminarioefncjrefuiedfuibcdxjfiondiofbeub SOY FELIZ ^^
ResponderEliminarEn serio, no sabeis lo mucho que agradezco estos pedazos de comentarios. Me matais lentamente de amor *_* MUCHISIMAS GRACIAS! Sois las mejores lectoras del mundo, lo digo MUY MUY MUY en serio <3
Un besazo enormeeeeee xx