lunes, 4 de febrero de 2013

Capitulo 47 de la novela Gotta Be You


(Narra Laura)

Al girarme mi suerte cambio. Mi corazón se aceleró y mi piel se erizó tan solo al reconocer aquellos intensos ojos marrones que me miraban con aquel brillo tan peculiar en ellos.
-    ¿No me vas a saludar? –dijo Zayn sonriendo al ver que no reaccionaba.
En realidad, estaba atónita. Había sido tal la sorpresa que apenas podía moverme de la impresión. Él estaba allí, conmigo. En medio de toda aquella multitud que pareció desaparecer en cuanto me giré. La persona que más anhelaba que estuviera allí aquella noche estaba justo en frente de mi y boba de mí no podía apenas reaccionar.
El tiempo pareció congelarse. Ya no escuchaba la multitud eufórica en la cuenta atrás. Ni el fuerte viento que silbaba en mis oídos. No escuchaba tan si quiera el más mínimo ruido. Lo único que percibía era el fuerte latido de mi acelerado corazón. Y con el tiempo en Stand-bye y el mundo fuera de juego, mandé las doce uvas bien lejos. No me importaba que dieran suerte para empezar el año como muchos decían. Mi año ya arrancaba bien, ya había empezado a cambiar.
Nos acercamos mutuamente, él cogió mi cintura con delicadeza, acarició mi mejilla, y en ese preciso instante en el que él reloj marcaba el comienzo de un nuevo año, en el que nos regalaba 365 días para estar con la persona que más amabamos, para hacer miles de locuras, para cumplir cualquier sueño, en ese preciso instante nuestros labios se unieron para formar lo que fue el mejor beso de mi vida.
Miles de personas en una sola plaza, miles de personas celebrando la llegada del nuevo año, miles de promesas y sueños que empezaban a cumplirse, miles de parejas, o familias deseándose buenos propósitos para este año. Y entre toda aquella multitud solo existíamos él y yo. Besándonos con pasión y desenfreno. Demasiado tiempo sin probar sus labios, sin sentir su calor. Demasiado tiempo sin él.
Deshicimos con lentitud aquel adictivo beso, sin ganas de romper aquella magia, pero con la inevitable necesidad de coger aire y calmar nuestras respiraciones.
-    Feliz primer día de nuestro comienzo –me susurró aún cerca de mis labios y sin soltarme de la cintura.
-    ¿De nuestro comienzo? –pregunté.
-    Si –sonrió como solo él sabe hacerlo. Sexy, demasiado sexy- a partir de ahora tenemos 365 hojas en blanco para escribir. Para escribir juntos de lo que queramos. Cada una diferente, cada una perfecta a su manera… Míralo, como un nuevo camino por recorrer. Y si me dejas, quiero recorrerlo contigo.
¿En serio me estaba preguntando aquello? Esa pregunta cuya respuesta era tan obvia. Y, que tanto él como yo sabíamos la respuesta. Tan solo le contesté, porque sabía que él quería escucharlo decir de mi. Por muy seguro que estuviera de mi contestación, él quería oírmelo decir.
-    Claro que quiero. Quiero que lo recorramos juntos. Que andemos sin rumbo fijo y que nos perdamos en cualquier parte. Que vivamos aventuras, que soñemos, que nos besemos los 365 días… Todo eso, pero contigo.
Cualquiera que entrara en aquella conversación en aquel preciso momento, nos tomaría por locos. Locos enamorados, eso sí. Puesto que a Zayn y a mi nos encantaba hablar de aquella manera tan filosófica, tan mágica y enigmática. Nos enamorábamos así, y nadie lo entendería jamás. Tampoco nos importaba.
Nos volvimos a besar. Tratando de sellar aquella promesa con un beso. Prometiendo recorrer esa historia juntos, intentado ser felices.
-    Aun no me creo que estés aquí –alcancé a decirle entre beso y beso.
-    Tenía cosas pendientes en España –contestó sin más, sonriendo, como siempre.
-    ¿Y… Toronto? ¿Y los chicos? ¿Están aquí? ¿Y Aitana?
Creo que fueron demasiadas preguntas seguidas, ya que se empezó a reír.
-    Terminamos todo lo que teníamos que hacer en Toronto antes de tiempo. Los chicos –dijo mirando al su alrededor- bueno, los chicos están perdidos entre la gente y Aitana –hizo una breve pausa, su rostro se ensombreció- Bueno, ella… creo que tendrías que ir a hablar con ella. Tenéis muchas cosas que contaros.
-    ¿Está… está bien? –me preocupé- ¿Está aquí?
-    Si si, esta bien. Y está aquí. Bueno, aquí concretamente no. Me dijo que iría a casa de una amiga vuestra llamada Lidia ¿Puede ser?
-    ¡Si, claro! En casa de Lidia es donde estaré pasando estos días en Madrid.
-    Perfecto, si quieres, puedo acercarte – preguntó tan amable y adorable que daban ganas de abrazarlo como un osito de peluche.
Acepté su petición, pero antes quería llevarlo a dar un paseo por Madrid. Por uno de los barrios más tranquilos que encontré. Quería pasar tanto tiempo con él como me fuera posible, lo había extrañado mucho estos últimos días. Y pensando en el tiempo, me entró una duda.
-    ¿Cuánto tiempo os quedareis en España? –pregunté mientras íbamos dando un paseo, cogidos de la mano, y disfrutando de la mutua compañía.
-    Dos días –contestó entre apenado, por no poder pasar más tiempo aquí, e ilusionado por que aun nos quedaban esos dos hermosos días juntos- Los suficientes para hacer ciertas cosas, que creo que… te van a gustar. Debería haberlo echo hace mucho, pero no había tenido razones suficientes que me motivaran, hasta que apareciste tú.
-    ¿Qué cosas planeas Malik? –pregunté curiosa.
-    Paciencia. Disfruta cada cosa en su momento. Recuerda que esta es la página 1 de nuestro gran camino. No quieras llegar a la ultima parte tan deprisa o no tendrá emoción –me miró fijamente a los ojos y sonrió tiernamente.
Con esa mirada tan intensa que todo lo podía, me dejé llevar por sus palabras y le hice caso. Ya que tenía razón. Apoyé mi cabeza en su hombro mientras él me abrazaba para que no tuviera frío y seguimos dando un paseo. Tranquilos, robándonos besos por el camino. Algunos tan delicados, otros tan desenfrenados y locos. Y cada vez que me besaba conseguía que me olvidara de respirar, que el corazón se descontrolara y que me sintiera tan envuelta en sus besos que, la mayoría de estás veces se me olvidaba incluso como caminar. A pesar de todo, disfrutando y empezando a escribir juntos esta nueva historia, conseguimos llegar a la casa de Lidia.
Subimos arriba donde nos esperaban mi buena amiga Lidia y Aitana. Para los que no lo sabían, Lidia y yo nos conocimos hace unos años en un campamento de verano. Coincidíamos en el mismo año tras año, y finalmente acabó convirtiéndose en una de mis mejores amigas. Siempre que yo iba a Madrid o ella venía a Badajoz, buscábamos un hueco para vernos. Desgraciadamente, tuvimos que dejar de hacerlo cuando yo me mudé a Londres. Así que, después de tantos meses sin verla, imaginar como fue el recuentro el día anterior.
Subimos los dos al piso de Lidia. Estaba preparada para darle un gran abrazo a Aitana en cuanto la viera. Siempre que estábamos separadas la echaba de menos, pero algo acostumbrada estaba, ya que muchos veranos alcanzábamos semanas sin vernos. Estaba preparada incluso para un huracán, un atraco, cualquier cosa. Pero no estaba preparada para lo que me vino.
[Un rato después]
Algo abrumada me acerqué a Aitana para darle cálido abrazo. Las dos estábamos llorando sin poder evitarlo. Aunque yo intentaba que ella no me viera. Había sido todo tan rápido. En cuanto me vio, vino corriendo a abrazarme. En enseguida supe que algo malo le había pasado. Y ahora acaba de contarme todo lo que le había ocurrido en Toronto.
Respiré hondo tratando de aclarar mis ideas, y aun así el sentimiento de culpa seguía hay. Me oprimía el pecho y me hacía estremecer al recordar el relato tan duro de Aitana. Y una voz interior me culpaba de no haber ido a Toronto, de haber venido a España y no haber ayudado a Aitana, a mi mejor amiga.
-    ¿Por qué no me llamaste? Hubiera cogido el primer avión a Toronto sin pensármelo… -susurré.
-    ¡Qué! ¿Estás de broma?¿Y arruinarte las navidades? No Laura –sollozó.
-    ¡Pero eres mi mejor amiga! ¿Qué navidades son esas? Además, no hay escusas… dijimos que nos ayudaríamos mutuamente y nos contaríamos cualquier cosa siempre.
-    Lo sé, y sigo cumpliendo mi parte del trato… pero estaba bien. Los chicos me han cuidado, y se han volcado en hacerme sentir mejor. De verdad que somos afortunadas Laura, afortunadas por tenerlos como amigos.
Sonreí y recordé la primera vez que los conocí.
-    Y bueno, Zayn ha hecho tu papel bastante bien, eh. No me dejaba sola ni un momento jaja. Y además, tampoco te llamé porque sabía que vendríamos a España y te vería.
-    ¿Lo sabias? ¿Todos los sabíais menos yo?
-    Es normal que no lo supieras, es una sorpresa para ti Laura.
Mi corazón se aceleró, nerviosa, y sonreí sorprendida.
-    ¿Pa… para mi? –musíté.
-    ¡Siii! Y ya no me preguntes más o Zayn me matará por habértelo contado.
-    ¿Piensas dejarme con la intriga? –pregunté incrédula.
-    ¡Por supuesto! Me encanta ver como te comes el coco –sonrió.
Abrí la boca para protestar pero callé. ¿Se podía saber que tramaba todo el mundo?
-    ¡No me preguntes más! –me cortó al ver mi ademán de seguir preguntando- y ahora, ve con el pobre Zayn que te estará esperando en el salón y ya lo has dejado demasiado tiempo con Lidia, pobrecito.
Comencé a reír a carcajadas a recordar que había dejado a Zayn en el salón. Mi amiga Lidia tenía el “don”, si se podía llamar así, de hablar, hablar, y hablar y no cansarse nunca. Y conociéndola bien, estaría averiguando de Zayn hasta el último detalle de su infancia o de toda su vida.
-    Creo que –empecé a decir- tu me necesitas más –sonreir- Me quedaré aquí contigo.
Por un momento los marrones ojos de mi mejor amiga brillaron entre una mezcla de advertencia y algo más que no logré descifrar pero que, intuí por su mirada, que no sería bueno para mi.
Con su característica agilidad se deslizó de la cama hasta la otra punta de la habitación y alcancé distinguir como cogía una pequeña bolsa que yo tenía de viaje. En un par de movimientos de un lado a otro de la habitación metió un par de cosas dentro. No logré ver todo lo que metió en el bolso salvo mi pijama y una ropa limpia.
Me agarró del brazo y abrió la puerta que comunicaba con el pasillo y avanzó con paso firme hasta llegar al salón. Yo aún atónita, podía oler sus intenciones. Zayn al verme se levantó del sillón justo a tiempo de coger al vuelo la bolsa que le lanzó Aitana y una vez echo esto Aitana me arrastró literalmente junto con Zayn a la puerta. Se metió dentro y una vez estuvo lo suficientemente a salvo de que yo no volviera a entrar entre abrió la puerta.
La pequeña cabeza de Lidia se asomó por detrás y sonrió.
-    No voy a dejar que después de estar tanto tiempo separados no disfrutéis el uno del otro –dijo mientras me guiñaba un ojo.
-    ¡Aitana! –grité acalorada y roja más que un tomate cherry.
-    Ya me darás las gracias mañanas –rio brevemente- buenas noches –nos deseó a los dos.
-    ¡Pasarlo bien! –dijeron las dos al unísono una vez hubieron cerrado la puerta.
Después de esto, solo pude escuchar un par de risas procedentes de dentro y unos pasos que se alejaban. Me giré ruborizada y medio indignada por la que me había armado Aitana y quede frente a frente de Zayn, el cual me miró con una cara que se describiría entre de risa y de sorpresa por todo lo que había pasado.
-    Bueno, parece que me han echado de casa –dije mientras rompía a reír.
-    Abrígate bien que en la calle hace frío para dormir –dijo y rio aun más al ver mi cara.
Le sonreí con una tierna sonrisa perversa y alargué mis manos para agarrar mi bolso.
-    ¿me lo dejas? –pregunté dulcemente.
-    Si, toma –contestó inocentemente.
Cuando tuve el bolso en mi poder le di un porrazo a Zayn y cumplí con parte de mi venganza.
-    ¡Auch! –se quejó pero luego pude ver como sonreía de medio lado al ver que había conseguido su propósito de “mosquearme”.
-    ¡Ui! Lo siento ¿te hice daño? –pregunté malévolamente.
Empecé a andar hacia las escaleras mientras sonreía discretamente sin que él me viera. Cuando iba a poner un pie en el primer escalón sentí como su brazo me retuvo por la cintura y apoyaba su barbilla en mi hombro.
-    Como crees que voy a dejar a una cosa tan preciada en la calle, fuera y sin protección. Jamás te dejaría sola –dijo mimosamente.
Mi corazón se aceleraba y me derretía solo de escuchar su harmoniosa voz tan cerca de mi oído, susurrándome. Pero no podía mostrarle que había surgido tal efecto en mi, yo aun necesitaba vengarme, y sabía muy bien como. Así que le hice pensar que había conseguido que su “magia” recorriera cada parte de mi cuerpo con fuerza, consiguiendo que me estremeciera y que había conseguido, como tantas veces consigues, hacer que muriera lentamente cada vez que hacía esas cosas tan… de Zayn.
Entre besos y besos conseguimos llegar al hotel donde se alojaban los chicos, el cual no caía demasiado lejos de la casa de Lidia. Subimos cogidos de la mano a su habitación sin hacer demasiado ruido, ya que eran altas horas de la madrugada y había más huéspedes en la planta que los chicos o sus guardaespaldas y demás equipo que siempre les acompañaba. A mi me empezó a entrar la risa floja y como no se la contagié a Zayn y parecíamos dos chicos borrachos en mitad del pasillo de un hotel para cualquiera que nos viera. Entre risa y risa conseguimos llegar a la habitación y entrar. Tiré mis tacones que llevaban en la mano desde hacía media noche y corrí a tirarme en la cama de un salto. Zayn me observó divertido desde la puerta y se rio sin descontrol. Por un momento me quedé mirándolo y una sensación de felicidad atravesó mi corazón y me hizo recordar lo afortunada que era. Dude en si seguir con mi pequeña venganza, pero a pesar de todo y de esos ojazos marrones que me miraban brillosos desde la otra punta de la habitación, decidí continuar. Saltamos por todos los sillones, por la cama e hicimos un montón de idiotices más. Estábamos haciendo justo lo que Zayn había dicho hace un par de horas, vivir la vida juntos. De vez en cuando Zayn me robaba un beso, y yo lo seguía, dándole el gusto. En uno de estos me separé de él, corrí, cogí mi bolso y me encerré en el baño. Escuché como preguntaba desde el otro lado y yo le contesté que solo me iba a poner el pijama. Al abrir la bolsa y ver todo lo que había dentro juré matar a Aitana. Hay no estaba mi pijama, al menos, no alguno que se pudiera considerar pijama. Empecé a rebuscar entre tanta lencería pero solo encontraba lo que Aitana suele llamar “ropita sexy”. Mi corazón comenzó a latir con fuerza y dio un huélco al ver el contenido de uno de los bolsillos del bolso. Solo diré que lo que había allí no era precisamente para mí, si no para Zayn. Cerré rápidamente esa parte de mi bolso y tragué saliva algo nerviosa. Fuera lo que fuera que hubiera tramado Aitana no iría a necesitar nada de lo que había en el bolso, salvo claro está uno de los muchos “pijamas” que había. Intenté elegir uno lo más discreto posible, pero luego recordé que tenía una venganza entre manos, me armé de valor y me arriesgué cogiendo un modelito de infarto. Tardé más en decidirme a abrir la puerta del baño que en arreglarme en si. Intenté tranquilizarme y me asomé a la habitación intentando aparentar una seguridad que seguramente no tenía. Todo eso cambió cuando vi la cara de Zayn. Estaba tan embobado como sorprendido y eso me causaba mucha gracia, ya que había conseguido el efecto deseado. Pero admito, que también yo me sorprendí de mi hazaña al ver que causaba tal efecto en él. Aun con sus ardientes ojos puestos en mi comencé a andar hacia la cama donde él estaba y me tumbé a su lado con total normalidad, fingiendo que no sabía a que se debía su sorpresa.
-    ¿Zayn? –pregunté divertida.
Zayn siguió sin dar señales de vida, solo supe que aún respiraba cuando emitió de sus labios algo parecido a un “wow”.
-    Buenas noches cariño –sonreí.
Me deslicé entre las sabanas y acerqué mi cuerpo al suyo, arrimé mis labios a su mejilla y le di un beso de buenas noches. Ágilmente me deslicé encima de él para apagar la luz de su mesilla y volví igual de grácil a mi sitio remarcando más mi efecto. Dulcemente me recosté en mi almohada y sonreí al ver que Zayn seguía sentado sobre la cama y sin intenciones de irse a dormir.
Me sorprendí cuando encendió la luz de nuevo. Me giré para mirarlo y me dijo:
-    ¿En serio piensas acostarte y dejarme así? –musitó con un rojizo tono en sus mejillas.
-    ¡Claro! ¿Qué quieres que pase? –me hice la tonta.
-    No me malinterpretes, no quiero que sea ahora –aclaró.
Eso despertó mi curiosidad.
-    ¿A no? –dije sorprendida.
-    No, porque se que no estás preparada, y quiero que sea algo especial y que tu lo desees tanto como yo. No quiero presionarte a nada –sonrió.
-    Yo si quiero pero… –comencé, pero en realidad no sabía que decir.
-    Shh, no pasa nada –sonrió tiernamente- te comprendo perfectamente. Quiero que quieras por ti misma.
Me eche a sus brazos agradecida una vez más por como conseguía comprenderme tanto. Él me estrechó entre sus brazos con dulzura.
-    Recuerda, no hay prisas, tenemos muchas paginas que escribir.
-    Lo sé –musité- gracias Zayn, de verdad.
-    Nada, pero… solo una cosa más.
-    ¿Dime? –dije levantando la mirada y apoyando mi barbilla en su pecho.
-    ¡Por favor, no me hagas sufrir así! –suplicó echando una mirada a nuestros cuerpos.
Mire yo también y nuestras piernas estaban entrelazadas la una con la otra, no me cubría ninguna sabana, estaba abrazada a él y nuestros cuerpos estaban peligrosamente juntos y era evidente lo que Zayn me pedía. Le había provocado en toda regla, y el pobre estaba sufriendo por no poder hacer nada.

(Narra Zayn)

Esta chica me volvía loco. Pero tenía que enfriarme y esperar al momento ideal. Era la persona más importante para mi y quería que todo sucediera sin presiones, así que decidí hacer acoplo de todo mi valor para poder resistir tanta tentación.
Laura se apartó despacio de mí después de lo que le dije y sus mejillas adquirieron un notable color rosado.
-    Perdón –susurró.
-    Buenas noches pequeña –dije dándole un beso en los labios.
-    Buenas noches –sonrió.
Apagamos la luz y nos recostamos en la cama.

(Narra Laura)

Zayn cogió suavemente la sabana y me arropó con cariño para luego rodearme con su brazo y al fin, a las siete menos cuarto de la mañana poder dormir tranquilos. Después de un día cargado de emociones, lagrimas, felicidad y tonteos. Al fin y al cabo, un buen día.

[Apenas unas horas después]

Me desperté entre los rayos de sol bañando toda la habitación, unos “buenos días princesa”, un desayuno en la cama en toda regla, muchos besos y una gran noticia.
-    ¿Preparada para este día? –preguntó dulcemente Zayn.
Asentí con la cabeza, preguntándome que tendría de especial este día aparte de claramente, estar al lado de la persona más maravillosa del mundo.
-    Te esperan muchas sorpresas y emociones este día, por eso hay que recargar las pilas con un gran desayuno –dijo simplemente poniendo la bandeja entre mis piernas.
¿Sorpresas? ¿Emociones? ¿Zayn? Algo me daba que sería un día interesante.
...................................................................................................
¡Hola! Tardanza demasiada ¿no? Bueno ya está aquí.
Me he centrado mucho en Zaura (Zayn-Laura) para ahora centrarme más en otras parejas ¿vale? Como vereis aparece otro nuevo personaje llamado "Lidia". Ella es la ganadora del ultimo concurso que hice, y su idea aparecerá en los proximos capitulos (Don't worry, yo avisaré cuando) ¡Disfrutar! :)
Twitter: @ClaraMalik_1D
Tuenti: Clara Malik OneDirection
Un beso.

8 comentarios:

  1. DIOS DIOS DIOS DIOS. ME ENCANTA GUAPA :D. Un beso :)

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias preciosa :D Me alegra tanto que te guste *-*

    ResponderEliminar
  3. Eres una máquina, que lo sepas. Sigue escribiendo, te lo ruego, que me he enganchado :) Un besiito muy fuerte ^^).

    ResponderEliminar
  4. Nueva seguidora!!L te sigo en Twitter soy @juliette_6 y no sabia que tenias una novela, pero en cuanto la he visto..... Rápido que me la e leído y tengo que decirte que es PERFECTA!!!! Dios es muy ashshajjajdjd desde Laura y zayn pasando por todos, incluso Aitana y Harry aunque no estén por su mejor momento :( pero bueno, esperare al siguiente con ganas!!!!!! :)
    Por cierto yo también tengo una novela que ha empezado hace poco, y quiero que se de a conocer y la gente vea lo que escribimos, también va de los chicos, si quieres pasate y me dices que te parece, seria muy importante para nosotras ya que lo llevamos dos amigas :)

    Nopuedoevitarmirarte.blogspot.com.es

    Y bueno cuelo nada mas, sigue escribiendo asi que lo haces genial un besazo!!!!!!

    ResponderEliminar
  5. Escribes demasiado perfecto Clara, adoro Zaura, son tan ksdjfnskdjflkajsdgas y Harry y Laura también me encantan a ver si se reconcilian pronto.
    SIGUIENTE<3.
    Un beso, Carmen Payne. xx

    ResponderEliminar
  6. Siguienete,escribes marabillosamente bien y sube lo mas pronto posible sigue asi <3

    ResponderEliminar
  7. Siguienete,escribes marabillosamente bien y sube lo mas pronto posible sigue asi <3

    ResponderEliminar
  8. MUCHISISISISIIMAS GRACIAS A TODASSS :) Ya teneis el siguiente capi!

    ResponderEliminar