domingo, 17 de marzo de 2013

Capitulo 48 de la novela Gotta Be You


(Narra Liam)

Los chicos me habían animado para que saliera aquella noche de fin de año. Realmente los españoles sabían como pasárselo bien, aunque a mí en ese momento lo que menos me apeteciera fuera la fiesta. Aún así, no quería preocupar más a los demás y tal vez por eso decidí quedarme un rato más pasada la media noche. Bebí con moderación, bailé intentando olvidar y Louis me iba vendiendo como, según decía él “Un buen partido” a todas las chicas. Se que él lo hacía con toda la buena voluntad del mundo, y no le culpo, pero era realmente… vergonzoso. Si, creo que eso lo describe perfectamente. Lo que menos necesitaba ahora en mi vida eran más líos amorosos. Sorprendentemente conseguí aguantar hasta bien entrada la madrugada, y luego me despedí de todos y me volví andando al hotel. En otras circunstancias hubiera esperado a regresar con los demás al hotel, pero Paul estaba por allí, él sabría cuidarlos bien, siempre lo hace.
Conforme me iba alejando de la muchedumbre, de la fiesta, de todo aquel ruido, iba volviendo a mi mundo, al mundo de Liam. Ese mundo del que no había conseguido escapar en semanas. El mundo en el que me comía el coco con ideas estúpidas mientras intentaba aclarar mis sentimientos, mientras trataba de que esto no afectara a mi vida, mientras trataba acallar mi corazón e intentar hacerle caso a mi cabeza. Se veía difícil, era muy complicado hacer eso. A veces sentía que me ahogaba en mis propios sentimientos, eran superiores a mi, me oprimían y me abrumaban, eran difíciles de controlar y me estaban volviendo loco.
Y como acaba sucediendo en todas las veces en las que he intentado poner una solución a estos sentimientos, en las que intentaba poner mar de por medio, acabé tomando otra de mis estúpidas decisiones… esas que no había parado de tomar desde hacía un tiempo.
Llegué al hotel, subí a mi habitación y me di una ducha. Me fui a dormir en seguida, estaba bastante cansado. Ya en la cama comencé a darle vueltas a la idea que se me había ocurrido un rato antes. Cuanto más la pensaba, más me gustaba. El ultimo pensamiento que tuve antes de irme a dormir fue claro, mañana en cuanto Zayn le diera su sorpresa a Laura, cogería el primer avión hacia Londres.

*Al dia siguiente*

(Narra Louis)

Dolor de cabeza, mal cuerpo, la habitación entera olía a alcohol. Estaba claro que ayer fue una buena fiesta. Intenté abrir los ojos poco a poco y acostumbrarme a la luz que entraba por la ventana. Sería inútil recordar la noche anterior, así que ni intenté averiguar como llegué a mi habitación. Seguramente Paul se encargó. La melodía de mi móvil comenzó a sonar estrepitosamente en mi cabeza. Amaba esa canción, pero para mi resaca cualquier ruido era insoportable. Busqué entre las sabanas, en mis bolsillos, y al fin lo hallé debajo de la cama.

*llamada telefónica*

-    ¿Si? –contesté lo mejor posible, ni si quiera me había fijado en quien me llamaba.
-    Mueve tu gran culo al comedor, ahora –dijo Harry entre tierno pero exigente- Nos están esperando para ir a ensayar.
-    Buenos días a ti también Harry –respondí irónicamente.
-    ¡Anda! No me hagas subir arriba y despertarte como la bella durmiente –bromeó.
-    Cualquiera diría que tu también tienes resaca
-    Se acaba uno acostumbrando… ¡5 minutos Tomlinson! –dijo antes de colgar.

*Fin de la llamada telefónica*

Colgué, me di una ducha extremadamente rápida y me puse algo cómodo y casual, como siempre que vamos a ensayar. Baje al restaurante del hotel y ya estaban todos esperándome en la mesa, todos menos Zayn claro.
-    Hola –les saludé.
Ellos hicieron lo mismo y nos sentamos a desayunar.
-    Esto… chicos –comenzó diciendo Liam.
Le miramos atentamente, esperando a que hablara.
-    Dinos –respondió Niall por todos.
-    He decidido pasar estos últimos días en Londres –dejó caer- Me iré hoy, después de lo de esta noche.
Nos dijo la noticia completamente sereno. Harry y Niall cruzaron unas rápidas miradas y yo solo apoyé mi mano en el hombro de Liam para darle mi aprobación. La noticia casi no me había sorprendido, estás decisiones repentinas eran ya casi normales en Liam.
-    ¿Se lo has dicho ya a Paul? –preguntó Harry.
-    Si, hablé con él antes, no hay ningún problema.
Se hizo el silencio por unos momentos. Y entonces el pequeño irlandés no pudo aguantar más y habló, traduciendo así los pensamientos de todos.
-    Liam, sabes que tarde o temprano tendrás que hablar con nosotros –dijo el rubio.
Liam lo miró un momento, y también nos miró a Harry y a mi.
-    Lo sé, pero ahora no. Es mejor así –dijo antes de levantarse y marcharse.
Suspiré. Odiaba ver a Liam así. Casi podía notar su frustración, eso era algo que se notaba cuando pasabas tanto tiempo con una persona. Seguimos desayunando y poco a poco fuimos recuperando las risas en la conversación, pero todos teníamos en mente a Liam y una manera de ayudarle.
Nos fuimos a ensayar para nuestra gran sorpresa y nos encontramos con Zayn ya allí. Vaya, si que había madrugado este chico. Prácticamente nos encerramos a ensayar para que todo saliera perfecto. Y como siempre hubo muchas bromas y risas. Harry empezó a mandarle indirectas a Zayn sobre donde había pasado la noche, obviamente se sabía, pero Harry era así de… encantador.

(Narra Laura)

Después de desayunar conmigo, Zayn tuvo que marcharse. Estuvo esperando hasta el último momento para hacerlo, él no quería dejarme sola. Por eso prometió que estaría aquí para la hora de comer. Dijo que me tomara mi tiempo por la mañana, sin prisas. En cuanto menos me lo esperara él aparecería. Así que siguiendo sus consejos remoloneé un poco más en la cama. Me levanté sin prisas y me tomé un enorme baño relajante. De esos con mucha, mucha pero mucha espuma. Arreglé mi pelo y me vestí sin apresurarme, ya que Zayn me había dicho que saldríamos a comer. Pero a pesar de haber ido a paso de tortuga y haberme tomado todo el tiempo del mundo, me sobraban aún una hora y media hasta que llegara Zayn.
Empecé a dar vueltas por toda la habitación, sin saber que hacer. Me tiré a la cama dejando que mis rizos se aplastaran contra ella y suspiré. Me paré a pensar en que podía ocuparme durante una hora y media. Pensé en Liam, en ir a hablar con él. Pero algo me decía que estaría con Zayn, así que descarté esa opción y cualquier otra que tuvieran que ver con Niall, Louis y Harry puesto estaban en el mismo caso que Liam. ¡Claro! Aitana. Cogí mi móvil y la llamé corriendo, pero no me contestó. Lidia más de lo mismo. ¿Dónde se había metido todo el mundo? Ok, no hay problemas. Una también puede divertirse sola ¿Por qué no?
Salí del hotel con una gran sonrisa en la cara, preparada para pasar lo que me quedaba de mañana en Madrid. Fui de tienda en tienda, paré para comprar algunos recuerdos para la familia, también me tomé un Starbucks y me visité todo lo que ya había visto en viajes anteriores a Madrid. Y a pesar de todo me sobraba tiempo, entonces decidí pasar mi ultimo rato en el parque del Retiro. Ese lugar era realmente agradable. Me acerqué y vi que habían colocado unos pequeños puestos en los que vendían collares con piedras verdaderamente preciosas, simbolos, cosas antiguas, y demás cuentos de viejas en los que particularmente no solía creer. Pero era tanto mi aburrimiento que seguí mirando de puesto en puesto hasta que me paré en uno en particular. No porque me llamaran la atención las cosas que había expuestas, si no por la intensa mirada que me dirigía la señora que las vendía. Era ya algo mayor, de pelo cano y ojos enigmáticos, los cuales me miraban con intensidad, atravesándome por completo. Estaba empezando a inquietarme pero por alguna razón no podía apartar la mirada de ella. ¿Qué estás diciendo Laura? Tu no crees en estás cosas.
Cambió su expresión de repente e intentó mostrarme una sonrisa amable.
-    ¿Quieres saber tu futuro hermosa criatura? –preguntó con una voz que jamás creí que saliera de alguien como ella.
-    Yo no, yo… estás cosas no… -intenté decir algo incomoda, intentando sonar razonable. Pero su mirada me ponía nerviosa.
-    Ya veo, no crees en estas cosas –dijo con gran sabiduría en sus palabras.
-    No, lo siento –contesté y me aparté un poco del puesto.
-    Hay algo oscuro en tu futuro, muy oscuro –sonó su potente voz detrás de mi antes de que me alejara- pero esa luz, esa luz que te protege, ese chico y su amor conseguirán sanarte muchacha.
Me estremecí de arriba abajo. ¿Qué pretendía esa mujer? Antes de que pudiera ser consciente de mis actos y pensar con consecuencia ya estaba de nuevo en frente del puesto y estirando mi mano hacia la señora. Ella sonrió satisfactoriamente y aceptó mi mano con una sonrisa. Apenas la rozó cuando la apartó casi con brusquedad, temiendo algo, algo que ella podía ver, pero yo no. En ese momento me sentí horriblemente mal ¿Qué había echo? ¿Qué tenía de malo para que me tratara así? Mi respiración comenzó a agitarse, sintiéndome terriblemente estúpida por haberme dejado engatusar. Ella pareció darse cuenta y sonrió de nuevo, intentando ocultar sus sentimientos y mostrándome una sonrisa tranquilizadora, una sonrisa de ¿compasión?
-    Es peor de lo que pensaba –lamentó en un susurro casi inaudible pero que yo si escuché.
-    ¿Qué? ¿Qué es lo que pasa? –exigí saber.
-    Protégete muchacha, hazlo.
-    ¿Qué quiere decir con eso? –dije a punto de la histeria.
-    Tu futuro, está plagado de sendas oscuras, pero aférrate en ese chico que hace que tus ojos brillen de esa manera, deja que su amor te proteja. Vuestras almas están unidas fuertemente, por eso si uno cae, el otro lo hace. Pero si elegís bien, si uno cae, el otro le ayudará a levantar.
-    Pe… Pero –solo me salió decir.
Estaba llena de dudas en aquel momento, estaba hablando de Zayn, de mi, de nuestro futuro. Y eso me ponía muy nerviosa. Intenté preguntarle a la señora de nuevo, pero ella me ignoró por completo. Posó su vista en el horizonte y me hizo invisible para sus ojos. Insistí aún más pero empezó a llegar mucha gente al puesto que me empujó hacia atrás haciéndome imposible llegar a la mujer, pero antes de marcharme conseguí entender perfectamente como se lamentaba por mi. Me di por vencida y me marché de aquel lugar que me había desconcertado tanto. Todo el camino de vuelta al hotel me lo pasé pensando en aquel encuentro, en aquellas palabras, en un sentido lógico para todo aquello. ¡No seas tonta Laura! Seguramente esa señora solo quería que le compraras algo… lo mejor será dejar el tema y no pensar más en él. Esas personas son capaces de inventar de todo con tal de ganar dinero. Con este pensamiento llegue al hotel justo cinco minutos antes de que lo hiciera Zayn. Se cambió en un abrir y cerrar de ojos y me dejé llevar por él.
-    ¿Lista señorita? –Preguntó amablemente mientras me ofrecía su brazo para caminar antes de salir.
-    ¡Lista! –Le sonreí amablemente y tomé su brazo.
Y así paseamos por Madrid, agarrados del brazo, mientras apoyaba mi cabeza en su hombro y nos olvidábamos del mundo. Nos no nos preocupamos tan si quiera si hubiera cámaras o gente indeseada. Solo existíamos él, yo y los latidos de nuestro corazón latiendo al mismo ritmo, a un mismo son como si fueran uno solo.´
-    Hemos llegado –me anunció alegremente cuando estuvimos en frente de un enorme restaurante italiano.
Aunque aquel no era un restaurante italiano cualquiera. Era El restaurante italiano. Único e irrepetible. Siempre que venía a Madrid venía a este restaurante, era ya casi como una tradición. La familia que lo llevaba ya me conocía de sobra desde que era pequeña y yo estaba encantada de verles cuando venía a Madrid. Además, era uno de los mejores restaurantes a los que había ido nunca, su pasta era la mejor del mundo para mi.

(Narra Zayn)

Los hermosos ojos de Laura comenzaron a brillar de ilusión cuando vio a donde la había traído. Las chicas me habían ayudado con la elección del restaurante y me habían ayudado todos estos días con muchas otras cosas para que Laura no se enterara ni sospechara nada de lo que le esperaba.
-    ¿Te gusta? –le pregunté sonriente, aunque su amplia sonrisa me lo decía todo.
-    ¿Bromeas? ¡Es el mejor sitio del mundo! –dijo entusiasmada- No podrías haber elegido mejor.
-    Bueno, no podría haberlo echo solo –admití- tienes unas amigas que te conocen bastante bien.
Ella volvió a sonreír con esa hermosa sonrisa que lo llenaba todo para mí. Amaba verla feliz, amaba eso. Me ofreció su mano y entramos en el restaurante. Allí ya tenían una mesa preparada para nosotros, al lado de una pequeña fuente que imitaba a la original fontana de Trevi y que caía en cascada haciendo un sonido muy relajante y pacífico.
-    ¡Nuestra belísima Laura! –exclamó feliz el cocinero al verla.
Era un hombre de mediana edad, corpulento y con un gracioso bigote italiano.
-    Pietro –pronunció ella en un grácil acento italiano y sonrió y abrazó al hombre.
También la saludó una mujer que deduje sería la esposa del cocinero y dos jóvenes, una chica y un chico, hermanos. Laura estaba feliz, le caía muy bien esa familia. Nos tomaron nota de lo que comeríamos y se marcharon dejándonos solos.
-    Hay algo más que no sea perfecto en ti –dije- Ahora resulta que sabes italiano. Vaya señorita, ¿Algo más que deba saber? –reí.
-    Mmm… no, si te lo dijera, tendría que matarte –bromeó- Aunque creo que eso es todo –sonrió- Y no se tanto italiano, solo un poquito –dijo haciendo un gesto con las manos- de tanto escucharlo.
Reímos un rato hasta que nos sirvieron la comida, que si ya olía de maravilla, saber lo haría mucho mejor.
-    Un risotto especiale para la señorina –dijo Pietro- Y una carbonara para el bambino –Y dejó los platos.
Laura comenzó a reírse disimuladamente, pero luego su risa fue aumentando y se volvió contagiosa.
-    ¿De que te ríes? –pregunté riéndome.
-    De que no te pega nada la palabra bambino –soltó.
Comenzamos a reír aún más y así nos tiramos toda la comida, riéndonos por cada cosa, por simple que pareciera.

(Narra Laura)

Terminamos de comer, me despedí de la familia y nos fuimos andando de nuevo, aunque estaba vez, no me hacía ni una idea de donde me llevaría. No duró mucho el paseo, llegamos al lado de un enorme edificio blanco pero Zayn me tapo los ojos antes de leer el letrero.
-    Zayn, ¿Dónde estamos? –pregunté.
-    No te muevas de aquí ¿vale? Confía en mi –me susurró al oído y me dio un suave beso en la mejilla.
-    Pero…
-    Shh –posó un dedo en mis labios- ¿Confías en mi pequeña?
-    Ciegamente –respondí segura y sin dudarlo.
-    Entonces ahora vuelvo –me prometió y escuché como sus pasos se alejaban de mi.

(Narra Zayn)

Dejé a Laura en la puerta de la clínica “ASPAYM que más bien era un asociación de personas invalidas o con alguna de las denominadas enfermedades raras para niños. Aitana y Lidia me habían hablado de ella. Era la asociación en la que Laura era voluntaria y en la que trabajaba con niños enfermos. Para ella esa clínica era y sigue siendo muy importante pero tuvo que dejar de ayudar activamente por marcharse a Londres, pero aun así desde allí seguía ayudando. Así que como se lo que a ella le costó dejar a esos niños yo y los chicos decidimos hacer algo por sacarles unas sonrisas a esos pequeños.
Avisé a Josh de que Laura estaba a fuera para que fuera con ella y no la dejara sola en la calle, eso sí, sin que Laura se enterara de que estaba allí o sospecharía algo.
Corrí escaleras arriba donde me esperaban los chicos junto con Aitana y Lidia y algunas enfermeras. Nos íbamos a disfrazar si señor, y como estábamos en navidad y éramos cinco habíamos decidido que Harry, Louis y yo nos disfrazaríamos de Melchor, Gaspar y Baltasar respectivamente, porque, aunque nunca habíamos oído hablar de los reyes magos, Aitana nos contó sobre ellos. Nunca está de más conocer cosas de otras culturas, ya que nosotros en Inglaterra solo conocemos a Santa Claus. Liam por lo tanto se disfrazó del gordinflón de rojo y el pequeño Niall se disfrazó de un gracioso duende. Nos ayudaron a maquillarnos y vestirnos y en un rato estuvimos listos. Nos miramos entre nosotros, las pintas que teníamos. Nos comenzamos a reír y cargamos las bolsas llenas de regalos para aquellos pequeñines. Le mandé un mensaje a Josh y trajo a Laura hasta la sala en la que estábamos.
-    ¿Lista? –le pregunté.
Ella asintió con la cabeza y destapé sus ojos.
-    ¡Madre mía! –dijo alucinada.
Nos vio allí a los cinco disfrazados, menuda estampa, y su asombro no cesaba. Le explicamos toda nuestra movida, donde estaba, que teníamos planeado y se emocionó muchísimo. Nos dio las gracias por más de mil veces a pesar de decirle que nos encantaba hacer esas obras de caridad, ya que sentíamos que se lo debíamos a la vida por todo lo que nos ha dado y por ayudar a esas personas inocentes.

(Narra Laura)

Seguía asombrada y estaba tan feliz de estar aquí. Los chicos salieron fuera para terminar algunas cosas antes de salir a hacer felices a aquellos niños. Antes de que Liam saliera lo cogí de la manga de su traje de Santa Claus y le hice retroceder.
Se giró pero aun así no me miró directamente a los ojos. Antes de que se volviera a marchar lo abracé por sorpresa con mucha fuerza. Él no se lo esperaba pero poco a poco fue dejándose abrazar y me abrazó también. Comencé a derramar algunas lágrimas, pero de alegría. Aquella era la primera vez que veía a Liam desde el accidente. La ultima vez que le vi fue postrado en una cama y luchando por mantenerse con vida.
-    ¿Acaso no me ibas a saludar? –dije separándome de él, mientras limpiaba mis lágrimas y le sonreía.
-    Yo, yo no se… -comenzó con su voz ronca.
-    ¡Espera! –le detuve- Antes de que digas nada te quiero pedir perdón Liam. Perdón por no haber estado ahí cuando me necesitabas, por no darme cuenta de que algo te pasaba, por enfadarme contigo cuando lo único que necesitabas era un abrazo. He sido una pésima amiga, lo sé, pero te juro que cuando tuvimos el accidente y tu no despertabas… sentí que me iba a morir. Me siento un tanto egoísta por pensar así, pero no quería que te fueras, te necesito Liam. Y te prometo que no volveré a dejarte solo nunca más, y no quiero que nos volvamos a alejar de este modo –le solté- eres un amigo muy, muy pero que muy importante en mi vida –susurré por último.
No dijo nada, sus ojos brillaban con intensidad, pero esta vez su mirada ya estaba puesta en la mía. Como no podía hablar simplemente se acercó y me abrazó, igual que yo a él.
-    Yo tampoco quiero volver a alejarme de ti –contestó- Y no te sientas mal, has sido una gran amiga, solo que el estúpido de Liam necesitaba estar solo y lo demostró de una manera muy mala.
-    Ya, no te trates así –le regañé.
-    Esta bien –asintió mientras me abrazaba.
Nos volvimos a separar, pero a pesar de eso sentí que volvíamos a estar unidos, como antes e incluso más.
-    ¿Sabes que eres difícil de abrazar con esa panza? –me burlé.
Y entonces ocurrió al fin un milagro, después de mucho tiempo volvía ver esa hermosa sonrisa de Liam. Tan cálida como la recordaba, tan pacífica y cariñosa como siempre.
-    No te burles de Santa Claus o irás directa a la lista de los malos – me sonrió y se colocó su barba blanca para después salir a reunirnos con los demás.

(Narra Zayn)

Habíamos dejado que Liam saliera el último porque sabíamos perfectamente que Laura hablaría con él y le haría entrar en razón. Aunque aún no estaba del todo al tanto de lo que le sucedía, pero parecía que Louis si. Y mis predicciones no fallaron porque unos minutos después Laura y Liam se reunieron con nosotros. Y al fin pudimos ver de nuevo a Liam feliz, sonriente y con ese brillo en sus ojos. Después de esto era mi turno, yo también tendría que hablar con él para solucionar las cosas. Pero eso sería en otro momento, ahora teníamos una misión muy importante… sacar sonrisas a los más pequeños.
Fuimos de habitación en habitación animando a los niños y haciéndoles felices. Creo que coincido con todos los chicos al decir que sus sonrisas fueron el mejor regalo de navidad de todos, sin duda. Muchos de los niños también saludaron a Laura, ya que la conocían desde hacía tiempo. Sin duda fue una tarde genial para todos.

(Narra Laura)

Sin duda fue una gran tarde para todos, estaba realmente emocionada. Esto que habían hecho los chicos era increíble. Volvimos todos al hotel y nos preparamos para algo importante. Todos parecían saber lo que era menos yo, sin embargo le hice caso a Zayn y me preparé para pasar la noche fuera. Me taparon los ojos y tuvieron que ponerme unos cascos para que no escuchara nada, así que me tiré todo el camino del hotel al lugar misterioso escuchando música y dejándome guiar por Aitana y Lidia. Sentía mariposas en el estómago, los nervios me estaban matando.

[Un rato después]

(Narra Harry)

-    Ahora ha llegado uno de los momentos más importantes de la noche –dije a todo el Palacio de Deportes de Madrid.
Ahí estábamos los chicos y yo, delante de miles de fans curiosas, dando nuestro primer concierto en España, parte de la sorpresa para Laura. ¿Por qué ella? Ella nos había dado la idea, ella nos había dicho lo mucho que nuestras fans españolas deseaban tenernos en España, nos mostró lo bien recibidos que somos aquí, todo lo que darían por nosotros, y se lo debíamos a España. Además, fue aquí donde comenzó todo y las fans son muy entregadas.
-    Vamos a darle una sorpresa a una de nuestras mayores amigas –siguió Louis- supongo que la mayoría la conoceréis.
Y Louis miró también a un grupo de chicas las cuales nos habíamos encargado personalmente de reunir, porque ellas eran parte de las chicas que Laura había conocido gracias a nosotros, eran directioners como ella y por fín podrían verse.
-    Ella es Laura, y ella nos dijo lo maravillosas que eráis las fans españolas, y en general de todo el mundo.
-    ¡Y además! –prosiguió Louis acercándose a Zayn- Nuestro Zayn tiene algo que decirle –y le puso una mano en el hombro mientras Zayn sonreía.
El público hizo un enorme “oooh” lo que demostraba que estábamos consiguiendo nuestro objetivo, que las fans respetaran a Laura. Y que mejor forma de hacerlo de que vieran el amor que se tenían.
-    Por eso necesito que cuando ella entre todos estemos en silencio –rogó Zayn- es muy importante.
Las fans contestaron con un enorme “Si” en Español y solo nos quedó rezar para que más de 6000 chicas consiguieran hacerse invisibles a los oídos de Laura. Si una gritaba, gritarían las demás. Se hizo el silencio en el estadio, era realmente increíble haber logrado eso, si no lo estuviera viendo no lo creería. Zayn hizo unas señas y entraron a Laura en el escenario. Zayn se quitó el micro y la saludó, como si en aquel lugar solo estuvieran ellos dos.

(Narra Laura)

Zayn me trataba con sumo cuidado, queriendo que no me asustara de algo. A pesar de todo yo sentía miradas clavadas en mi, muchas.
-    Te voy a destapar los ojos amor, no me mates después de esto –me susurró al oído mientras deslizaba el pañuelo que había en mis ojos.
¿Qué no lo mate? ¿Matarlo? ¿Por qué querría yo ha… “Zayn está muerto, está muerto, está muerto” ese era mi único pensamiento en cuanto me vi encima del escenario, con todos esos ojos mirándome expectantes.
-    Directioners, esta es Laura, mi pequeña Laura –comenzó a decir Zayn cogiendo su micrófono y acercándome hacia él con su mano- Ella sigue siendo la misma Laura que vivió en España, solo que ahora ,aparte de ser una estudiante más de 19 años, es la razón de mis sonrisas. Solo quiero que la respetéis, porque ella me hace muy feliz, y si no lo hacéis, tampoco me estaréis respetando a mí. Ella es la chica que elegí para que me acompañara, para que estuviera conmigo, porque os aseguro que si la conocierais veríais la hermosa persona que es. Además yo sigo amando a mis directioners inclusive más cada día, tanto ella –dijo abrazándome- como todos vosotros sois el motor de mi vida, así que os quiero agradecer por ello, por todo lo que me dais, gracias.
Mi corazón latía con tanta fuerza que no creí que fuera a salir viva de aquello. Sentí mis mejillas húmedas y mi mano apretada con fuerza junto la de Zayn. Por otra parte el público estaba en las mismas, solo podía escuchar llantos y ver sonrisas enormes en los rostros de todos. Aún seguían en silencio hasta que alguien comenzó a aplaudir, a ese aplauso se le sumó otro, y otro más, y de repente todo el estadio rugía en aplausos, silbidos y piropos. Estaba en shock sin poder creerme aún todo aquello, sentía que en cualquier momento me despertaría de un maravilloso sueño, pero supe que no era así, que era real, cuando Zayn me miró a los ojos y yo lo miré a él.
-    Zayn Malik –salió de mi boca- te amo, te amo más que a nadie en este mundo, pero prometo que te voy a matar –dije.
El siguió mirándome a los ojos, esa mirada me inundó por dentro, y me sentí feliz, muy feliz. Así que mandé todo al carajo e hice algo que tenía muchas ganas de hacer.
-    Pero lo haré después de esto –concluí.
Apreté sus manos con fuerzas y me acerqué a su rostro para juntar finalmente nuestros labios, y besarlo, besarlo como si no hubiera un mañana. Ambos bebimos de aquel beso cargado de amor mientras escuchábamos ajenos a todo aquello como el público estaba eufórico e entusiasmado por aquella escena.
Después de aquello las cosas pasaron muy deprisa, yo seguía flotando en una nube mientras aún estaba en el escenario y escuchaba como los chicos cantaban “Gotta Be You”. Zayn durante sus solos no me soltaba la mano ni un solo momento, fue mágico. Luego bajé del escenario dedicándoles una enorme mirada de cariño a los cinco, pero bajé por otra parte que no era, la que me habían indicado y me condujo directa a un grupo de fans. Un grupo que se me hacía familiar. Y claro, ahí estaban ellas, las chicas que conocí gracias a la música, a la que tantas veces había soñado con abrazar estaban delante de mí. Más lágrimas, abrazos y un concierto de los chicos inolvidables, como siempre habíamos soñado.

[Unas horas después]

-    ¿Seguro que no quieres quedarte unos días más en España? –le pregunté por enésima vez a Liam mientras le acompañaba por toda la terminal.
-    No es eso… es que tengo que irme, de verdad –me volvió a explicar.
Me di por vencida, porque aunque no me hubiera explicado los motivos del por qué se iba, sabía que lo hacía por una buena razón.
-    Esta bien –suspiré- ¡Pero en unos días nos tienes de nuevo en Londres! Así que no te pienses que te librarás tan fácil de mí señorito –le dije.
El sonrió amablemente y despidió de todos los chicos y cogió su maleta.
-    Adios Laura –dijo abrazandome.
-    Adiós grandullón –sonreí.
Lo vimos marchar por el aeropuerto algo indecisos de dejarlo marchar. Yo ya lo había echo una vez, y no quería que volviera a ocurrir. Liam echó la vista atrás, leyendo de algún modo mis pensamientos de preocupación y sonrió de nuevo, transmitiendo tranquilidad y cariño.

(Narra Liam)

Después del vuelo recogí mi maleta y llamé a un taxi. Llegué a Londres de madrugada, pagué al taxista y caminé lo que me restaba hasta llegar al apartamento. Empecé a escuchar murmullos provenientes de alguna calle cercana, pero no vi a nadie. Ignoré los ruidos, seguramente mi subconsciente me había traicionado. Pero volví a escucharlos, esta vez más claros. Esto ya era real, alguien estaba discutiendo y yo me estaba acercando cada vez más.
-    ¡He dicho que me sueltes! –dijo una chica.
-    ¡Eso! Vete con el otro, furcia –le gritó el chico.
El chico la agarró de los brazos y ella se resistía, era bastante fuerte. Me apresuré a ayudar a la chica y el chico me vio y se esfumó entre la oscuridad antes de que lograra verle la cara. Me arrodillé junto a ella para ofrecerle ayuda.
-    ¿Estás bien? –pregunté.
-    Podía habérmelas arreglado sola –bufó ella y se levantó sin utilizar mi ayuda.
-    ¡Vaya! No hay de qué –dije con sarcasmo.
-    ¿Nunca te cansas de ser tan bueno y meterte en líos? –preguntó enfadada.
A pesar de la oscuridad pude ver como ella me lanzó una mirada cargada de odio, vi sus ojos, y se me hicieron extrañamente familiares.
......................................................
¡Adios examenes! ¡Hola Capitulos nuevos! :) 
Espero que os haya gustado, y si es así, plis, dejazme un comentario :)
Mi twitter es @ClaraMalik_1D, os respondo todo lo que queráis saber y os sigo si lo pedís. Mi tuenti es Clara Malik OneDirection aunque la mayoría lo sabéis.
Un besazo enorme, y gracias por esperar TANTISIMO!

3 comentarios:

  1. Me encanta cerdita *inserte aquí el emoticono del cerdito del WA* (Supongo que sabrás quién soy) jajajajaja. Siguiiiiiiente guapi <3<3<3

    ResponderEliminar
  2. OISHHHHHH!!!!! Gracias ositaaaaaa *Insertando emoticono de OSO+CERDO= KEVIN* Me alegra mucho que te gusteee :)) Te quiero x

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja. Me encanta, ya te lo dije :3. Te quiero :) x

      Eliminar