lunes, 1 de octubre de 2012

Capitulo 38 de la Novela Gotta Be You


(Narra Aitana)

No, no, no. Sabía que no tenía que haber dejado entrar a David. ¿Por qué lo hice? Me culpaba. Todos nos pusimos de pié de un salto y cuando estuvimos a punto de entrar unas enfermeras nos empujaron y cerraron la puerta en nuestras narices.
- ¿Qué le has hecho? -preguntó el padre de Laura furioso mientras agarraba a su hijo por la solapa de la camisa.
- ¡No he hecho nada! Solo llame a las enfermeras por que se despertó. -gritó David molesto al ver que le acusaban y zafándose de su padre.
El padre de Laura pareció relajarse algo más.
- ¡Se despertó! -grité saltando de alegría y abrazando a Louis.
Los dos empezamos a dar saltitos como niños pequeños, estabamos muy dichosos.
- Entonces, ¿por qué han entrado tan apresuradas las enfermeras? -me paré en seco preguntándole a David.
- Pues, porque... -agachó la mirada.
Algo no iba bien.
- ¿Qué pasó? -preguntó desesperado Louis.
- Que al verme se descompuso, reaccionó algo mal y se alteró bastante.

(Narra Laura)

Escuchaba unas voces lejanas, pero sabía que hablaban de mí. No podía hablarles, ni moverme, ni podía hacer nada. Era algo frustránte.
Pero no quería estar así, quería abrir los ojos, y decirles a todos que estaba bien. Fue cuando empezó a dolerme todo el cuerpo, el haber estado dormida me había librado del dolor, pero ahora que estaba recuperando el conocimiento todo venía de golpe.
Me daba miedo, pero finalmente abrí los ojos. Esperando encontrar unos preciosos ojos marrones, ya que eran los más necesitaba en esos momentos. No me equivoqué, me encontré con unos ojos marrones, pero no eran los de él, si no los de unos extrañamente familiares y parecidos a los míos.
Creo que me había debido de haber dado un buen golpe en la cabeza, porque era imposible que David, después de tantos años estuviera ahí, sentado en frente de mi.
Empecé a escuchar como un pitido cerca de mí empezaba a pitar rápidamente, era la maldita maquina que vigilaba mis constantes, la que no dejaba de emitir ese dichoso ruido. 
- ¡Laura! Despertaste -se alegró David.
- Hubiera sido mejor que no lo hubiera echo ¿¡Que haces aquí!? -me alteré y la maquina empezó a sonar más rápido.
- No digas esa tontería, estaba muy preocupado por ti.
- ¿¡Ahora!? Cuando te necesitaba hace unos meses no decías lo mismo, no se a que viniste -empecé a gritarle.
- Shh, calmate Laura, no te hará bien.
- No me digas lo que me hará bien o no cuando nunca te has portado como un hermano -empecé a llorar desesperadamente.
No me encontraba nada bien, los malos recuerdos venían de nuevo a mi después de haber tardado tanto en enterrarlos en el fondo de mi corazón. La dichosa maquina no dejaba de pitar acelerada, y yo me estaba empezando a angustiar. La cabeza me daba vueltas mientras no dejaba de llorar.
- Laura, Laura. Tranquilizate por favor, se que, dios... esto es tan difícil.
Se sentó a mi lado.
- ¿David porque? Porque ahora, aquí. ¿Por qué? -seguí llorando.
Intento darme un abrazo pero yo le pare dándole pequeños golpes en el pecho desesperadamente, que apenas le hacían nada, como una niña pequeña mientras gritaba un: "Te odio, te odio, te odio" sin cesar.
Que esa maquina se callara ya. Estaba completamente descontrolada, creo que se había averiado porque era imposible que mi corazón fuera así de rápido.
David miro la maquina asustado, sin saber que hacer y finalmente salió apresurado a la puerta donde le oí pedir que viniera una enfermera.

(Narra Louis)

- ¿Qué hacemos? -le preguntaba a Aitana.
- Creo, que le deberíamos de avisar. Nos lo pidió y además puede que sea lo único que le haga bien a ella en estos momentos -me respondió.
- Si, además si se entera de que no le fuimos a llamar... -temí.
- Tienes razón, mejor ve a llamarlo, yo iré con Niall para contarle.
- Esta bien -sonreí.
- Por cierto Louis, no le digas el porque de que Laura se pusiera tan mal. Aunque David se merezca un buen puñetazo, no queremos darle más penas a Laura.
- No te preocupes.
Nos despedimos y cada uno tiró por un pasillo diferente del hospital. Iba a ir a avisar a Zayn de que Laura se había despertado. Creo que a los dos le haría bastante bien.

(Narra Zayn)

Abrí los ojos pesadamente, deseando con todas mis fuerzas que todo aquello hubiera sido una horrible pesadilla. Deseando con todas mis fuerzas mirar a mi lado y tenerla dormida entre mis brazos, sana y salva. Deseando con todas mis fuerzas estar en su lugar y que ella no tuviera que estar en esa cama de hospital sufriendo.
Todo esto no tenía ningún sentido, ¿por qué ella? Mi pequeña, que no había echo nada malo, y que ahora estuviera así. Me escondí entre las sabanas, necesitaba llorar más que nunca, y aunque no hubiera nadie odiaba que me vieran llorando. Necesitaba desahogarme, para estar bien para ella.
Estaba tan absorto en mis propias lágrimas y en mis pensamientos que apenas me di cuanta cuando Louis empezó a zarandearme.
- Zayn, Zayn -me insistía.
Limpié rápidamente mis ojos y me descubrí la cara.
- Dime -le dije.
- No haces falta que te escondas Zayn, no es malo llorar, al contrario demuestra que tienes un enorme corazón detrás de ese gran pecho. Siempre intentas ocultar que estás mal cuando todos sabemos que lo estás para que no nos preocupemos por ti. Pero eso no es justo, los cinco nos tenemos que apoyar en lo que sea, y si te hacen falta abrazos de tu Tommo pues aquí me tienes. Que aquí vengo yo para sacarte una sonrisa Malik, que no te queremos ver mal.
- Gracias Louis, pero ahora mismo no creo que pueda sonreír. Sin ella...
- Si, si que lo harás -dijo sonriente.
- ¿A que te refieres? -pregunté confuso.
- Pues a que tu princesita ya se ha despertado -dijo entusiasmado.
La vida volvió a mi de golpe, mi corazón volvió a latir de nuevo y mi mundo comenzó a girar. Después de esas angustiosas horas todo volvía a su cauce, y todo retomaba su rumbo. No pude evitar ni aunque quisiera la enorme sonrisa que esbocé al escuchar aquello. Estaba bien, mi pequeña estaba bien. 
Di un salto de la cama apresurado.
- ¡Vamos Tomlinson, tenemos que ir ya! -grité contento.
- Vamos -rió- ten cuidado no te vayas a tropezar por ahí.

[...]

- ¿Porque no me dejaste a mi coger el coche? - pregunté desesperado mientras conducíamos hacia el hospital.
- Por que no me fio de ti, hubieras ido como un loco hasta el hospital. 
- No exageres Tomlinson. Solo hubiera volado un par de metros, nada mas -reí.
El sonrió al verme tan contento. Como para no estarlo. Ella, la razón de mi sonrisa estaba bien, y quería tenerla ya en frente de mi para darle un enorme abrazo y decirle que todo lo malo ya había pasado.


(Narra Laura) 

Después de que las enfermeras me adormecieran con no se que cosa intenté relajarme y no pensar demasiado.
A los pocos minutos entraron mis padres en la habitación y me hice la dormida. No tenia ganas de ver ni hablar con nadie que no fuera él. Note como dejaron algo en la mesilla que se encontraba al lado de mi cama y me dieron un beso en la frente que parecíó más bien de despedida. Se marcharon y me quedaron sola.
Estaba medio adormilada, aunque mi cabeza no dejaba de divagar por su propia cuenta. Dándole vueltas a un montón de pensamientos e intentado encontrar respuesta a las preguntas que tanto me repetía. ¿Por qué estaba David aquí? ¿Estaría bien Zayn? ¿Y Liam? ¿Y Niall? ¿Les abría pasado algo grave?
Sentí como empezaron a abrir la puerta lentamente y cerré los ojos de inmediato, seguía sin ganas de hablar con nadie porque sabía que todo lo que debían saber ya se lo había dicho el médico.
Sentí como la persona que había entrado en mi cuarto se sentaba en el sillón que había al lado de mi cama en completo silencio y al mismo tiempo estrechaba mi mano. Desde el primer momento que entró sabía que era él, todo su aroma había inundado la habitación y había despertado en mi infinidad de sensaciones.
- Zayn -susurré con la mayor de mis sonrisas y todo lo fuerte que mi voz cansada me permitió.
Abrí los ojos y fue cuando me encontré la mas dulce y tierna de las sonrisas, con unos perfectos e intensos ojos marrones. Me encontré a la persona que más necesitaba en ese momento.
- ¡Laura, mi pequeña! Estas bien -levantó la mirada hacía mi.
- Eso parece, no te preocupes -le sonreí.
Antes de poder decirle nada más se abrazó a mi como un niño pequeño abraza a su peluche. Yo lo abracé con las pocas fuerzas que tenía ya que no me encontraba todo lo bien que debería hacerlo debido a lo que las enfermeras habían echado en mi gotero para adormecerme.
- Pequeño estoy bien - le tranquilicé.
Sentí como empezó a sollozar en mi hombro aunque intentaba por todos los medios ocultarlo. Al verlo así se me escaparon algunas lágrimas. No quería imaginarme lo que habría tenido que pasar.
- Shh, tranquilo. Todo paso -le susurré.
Después de largos minutos abrazados el uno al otro se separó de mi lentamente y esbozó la mayor de sus sonrisas.
- Lo siento pequeña, no debería de...
- Zayn, no lo digas. Tienes todo el derecho a llorar si te sientes mal -le dije.
- Pero tengo que cuidarte, y no puedo...
- Zayn Javadd Malik, quiero que cuando estés mal llores, que cuando estés feliz sonrías y que cuando estés enfadado sigas sonriendo. -rió- Quiero que seas sincero con tus sentimientos, no tienes que ser fuerte por los dos, eres humano.
- Lo haré pequeña -me sonrió- a ti te mostraré exactamente todos mis sentimientos. Y no volveré a permitir que nada malo te suceda.
- No fue culpa tuya. ¿Qué te sugieren tus sentimientos ahora? -pregunté intrigada.
- ¿Ahora? -sonrió ampliamente.
Asentí con la cabeza y él se sentó en el borde de mi cama. Su mirada cristalina me iba matando cada milímetro que se acercaba. Puso uno de sus brazos al lado derecho de mi cuerpo apoyado sobre la cama y con el otro acarició mi mejilla.
Estaba tan nerviosa que la odiosa maquina lo reflejó y cuando nuestros labios casi rozaban empezó a pitar con más prisa. Zayn sonrió y se rió de mi, él sabia perfectamente el efecto que provocaba en mi y me estaba tentando demasiado. Sentía su cálida respiración sobre mis labios mientras se acercaba dulcemente. Después de estar provocando que mi corazón casi se escapara de mi pecho un buen rato unió sus labios con los míos.
Nuestros labios se movían acompasados, y yo pasé mis manos por su cuello. La maquina iba descontrolada y sentía como mis mejillas ardían de lo rojas que estaban. Había necesitado tanto ese beso, lo había necesitado tanto a él.
Se separó lentamente de mi, derritiéndome con su mirada.
- Necesitaba tanto uno de tus besos -me dijo.
- Yo también los necesitaba -sonreí.
- Laura
- Dime
Se rió tiernamente.
- ¿Aun te sigues poniendo tan nerviosa cuando te beso? -sonrió.
- Como la primera vez -me ruboricé.
- Pues tendrás que acostumbrarte porque pienso besarte el resto de mi vida.
- Nunca me acostumbraré a esos besos, pero me dejaré que me sigas poniendo tan nerviosa -le sonreí.
Estuvo todo el rato a mi lado, cuidándome. Yo solo me dejaba mimar y lo mimaba a él también ya que lo había pasado mal ese día.
- Pequeña, tienes una carta en la mesilla -me informó.
¿Sería aquello lo que mis padres me pusieron cuando vinieron a verme? Bajo la atenta mirada de Zayn comencé a leer la carta. Como ya era manía en mi la volví a releer para asegurarme de todo.
- ¿Qué dice? -preguntó Zayn.
- Es de mis padres. No dice nada del otro mundo. Solo que me quieren, que esperan que esté bien y que han tenido que irse por adelantado a España para arreglar unas cosas y que cambiaron mi vuelo a mañana por la tarde para que me diera tiempo a descansar.
Zayn agachó la mirada.
- Mañana ya estarás a un océano de distancia de mi -dijo apenado.
- En otro continente -continué yo.
- Diez días pasan volando, te llamaré, pensaré mucho en ti, y cuando nos queramos dar cuenta ya estaremos abrazándonos de nuevo.
- Tienes razón, además yo he aguantado estar a un océano de distancia de ti antes, cuando ni si quieras sabías que existía.
- Te aseguro, que de haber sabido que existía una chica capaz de descontrolar de esta manera mi corazón y de hacer que tenga una estúpida sonrisa en la cara cada mañana, hubiera atravesado el océano de inmediato.
- ¿Y como me hablarías? -sonreí.
- Le pediría a Niall que me enseñase las palabras mas importantes para conquistarte.
- ¿Cuáles serían esas palabras?
- Te amo -me dijo esto último en un entrañable acento español.
No pude evitar sonreír como una tonta.
- Pronuncias muy bien el español -sonreí.
- Me encantaría aprenderlo mejor -admitió.
- ¿Y si después de eso te hubiera rechazado? -pregunté divertida.
- Hubiera sido el pesado mas grande que te pudieras imaginar persiguiéndote por toda España. Te llevaría todos los días una flor a tu casa, te esperaría cada tarde en las puertas del instituto y me sentaría a tu lado a la mínima oportunidad. 
Le di un gran beso, porque seguiría diciendo cosas sin parar, cosas que no hubieran echo falta hacer si se diera el caso. Ya que desde siempre estuve locamente enamorada de él. Desde el primer momento.
Seguimos allí un buen rato hasta que me trajeron la comida, que sin muchas ganas me comí ya que Zayn me obligó. Luego el médico pasó a revisarme y me anunció de que al día siguiente por la mañana me darían el alta.
Cuando ya me encontré un poquito mejor, gracias sobre todo a Zayn, Aitana, Louis, Niall, compañeros de clase, vecinos, conocidos, las familias de los chicos. Todos y sin excepción pasaron a visitarme, no todos a la vez ya que eso hubiera sido caótico. Y recibí bastantes peluches y globos de amigos de clases que se habían enterado de lo ocurrido. Hubo un momento en el que necesité descansar un poco de tantas atenciones y preguntas asi que solo los más íntimos se quedaron en la habitación. Aitana, Louis, Niall y Zayn que en ningún momento se fue de mi lado.
- ¿Seguro que estas bien? -le pregunté por un décima vez a Niall.
- Si tranquila -me sonrió.
- Nos habías dado un buen susto -me dijo Louis.
- ¡Sabes que casi me da un infarto! -exageró Aitana.
- Gracias por todo chicos -les sonreí.
Me estaba empezando a dar cuanta de que todos evitaban contarme algo. 
- A todo esto, ¿Dónde está Liam? -les pregunté.
Yo pensaba que estaría en la sala de curas, o que no le habría pasado nada grave, pero sus caras me dijeron todo lo contrario.
- Zayn -le dije mirándole fijamente para que me contara la verdad.
- Louis... Niall... ¿Aitana? -A cada uno les miré y recibí un completo silencio por respuesta -Ooh vamos, ¿nadie me piensa decir nada? Tendré que ir yo a averiguarlo.
Dije esto último levantándome de la cama, aunque el médico me lo hubiese prohibido y rápidamente tuve 8 brazos alrededor que me lo impedían.
- Espera no seas bruta -me paró Aitana.
- El médico dijo que tenías que descansar -me dijo Zayn volviéndome a acostar en la cama.
Yo me crucé de brazos y bufé. Me trataban como una niña pequeña, que era tan grave como para no querer decirme la verdad. Estaba empezando a preocuparme, y que tuviera cuatro personas vigilándome a cada movimiento me ponía aún mas nerviosa.
- Quiero descansar -les mentí.
Todos se despidieron de mí y se fueron marchando uno a uno, a excepción de Zayn que se quedo en el sillón a mi lado. No pude convencerlo de que se marchara a comer algo o a descansar ya que era tan cabezón como yo, así que mi última opción era esperar a que cayera rendido.
Y eso fue lo que pasó unos cuantos minutos después. Por mucho que intentó mantenerse despierto, no lo consiguió. Me aseguré de que estuviera completamente dormido antes de levantarme sigilosamente de la cama. Abrí poco a poco la puerta y miré fuera. Tenía vía libre como me lo había supuesto. 

(Narra Zayn)

Abrí los ojos cuando Laura se marchó, me había hecho el dormido, ya que sabía perfectamente que no conseguiríamos mantenerla quieta y descansando así que solo la deje ir. Necesitaba ver a Liam y lo entendía. Pero también me preocupaba, no quería que le pasase algo por el camino, ya que aún no estaba en plena forma.
Me resignaría a cuidarla desde lejos.
- Que, la cabezota ya se salió con la suya ¿no? –suspiró Aitana entrando en la habitación y mirando a la cama.
- Sabes como es. Pero no creo que pudiéramos evitar por más tiempo decirle como estaba Liam.
Aitana agachó la cabeza.
Me puse de pié, teníamos que ir a donde Laura y estar con ella cuando viera a Liam. Salimos los dos de la habitación y vi a un chico alto, moreno, y de ojos marrones, bastante parecido a Laura, entrando en la habitación de esta.
Lo ignoré pues pensé que se habría equivocado, además tenía cosas mejores de las que preocuparme.
- ¿Quién es? –pregunté despreocupadamente a Aitana mientras íbamos a la habitación de Liam.
- Es... El hermano de Laura –dijo por fin.
Creo que entendí mal, desconocía por completo que Laura tuviera hermanos, pensaba que era hija única.
- ¿Has dicho, hermano? –volví a preguntar incrédulo.
- Así es, es una larga historia –suspiró.
- Laura nunca me dijo nada... –musité.
- Es que, en realidad, para Laura es como si no tuviera hermano. Es raro de comprender, pero, ellos dos están peleados desde hace una larga temporada.
Caminé en silencio por todo el pasillo, no sabía que pensar.
- No te preocupes Zayn, ella te lo contará cuando esté preparada, aún le cuesta hablarlo y solo sabía yo ese secreto. Ella odia ocultarte nada, dale tiempo –me sonrió dando una pequeña palmadita en mi espalda al notar mi cara.

(Narra Laura)

Me costó lo mío, tuve que esconderme de varías enfermeras que sin duda me hubieran mandado directa a la habitación, y tuve que equivocarme un par de veces antes de dar con la habitación de Liam. 
Estabamos en la misma planta, así que fui descartando habitaciones. Tenía que ser esa, era la última. Suspiré profundamente y temblando como un flan giré como a poco el picaporte.
El corazón me empezó a latir con fuerza, ¡no podía ser!
....................................................................................................

¡Preciosas lectoras y monosos lectores! :3 Bueno, nada, aqui teneís un capitulo más. Espero que lo disfruteís, ya se que parece corto, pero creerme, es mas largo de escribir.
Y además no podré subir tanto, ya sabeis el culpable.... el instituto -.-
dejarme por aquí abajito un comentario que siempre motivan :D
Por cierto, os aviso, también subiré mi novela en Tumblr pero en ingles, sisi completamente en ingles :) Y tambien a todas las que tengais tablets, ipad, o telefonos asi de los nuevecitos, deciros que descargandoos la aplicación: WATTPAD y poniendo Gotta Be You en el buscador saldrá mi novela en E-Book :D Siiii! suena emocionante no? Bueno la autora es: ClaraMalik_1D osea se yo! haha.
Bueno que es no me enrollo más, besazos y abrazos aplastantes para todas :) os adoro xx

6 comentarios:

  1. Ooh me encanta, estoy desenado leer el siguiente :P

    ResponderEliminar
  2. Claritaa siguiente yaa!!<3Big Love :)xx

    ResponderEliminar
  3. cristina (tuenti:carla perez)7 de octubre de 2012 a las 11:36

    me encantaa :D!! siguentee!! (LLL)!!!

    ResponderEliminar
  4. Hola clara:) soy amiga tuya en tuenti (manuela amez guerra) nunca habia comentado aqui por que no sabia como entonces puse anonimo y dije anda si funciona.
    1.me encanta tu nove!
    2.que le pasa a Liam me has dejas dejado con una preocupacion
    3.tienes otra novela?
    4. Siguiente
    Siguiente
    Siguiente

    ResponderEliminar