(Narra Laura)
Liam no estaba solo en la habitación. A su lado estaba, ¿Noelia? Quería gritarle que se fuera, echarla de ahí a patadas. Pero simplemente no pude, porque mis ojos se dirigieron a Liam. Estaba profundamente dormido en su cama, con cables iguales o peores que los que yo tenía, y sin esa expresión tan acogedora y dulce que siempre conservaba su cara. Sin la expresión de Liam, mi Liam.
Cuando quise volver a posar mi vista en Noelia, para esta vez si echarla de la habitación, ella se había movido tan rápido en apenas un segundo, que había pasado corriendo por mi lado y se había escabullido hacia la puerta, logrando escapar. Me hubiera gustado decirle un par de cosas, ¿como podía ser tan caradura de venir con Liam ahora, con todo el mal que le hizo en el pasado? Pero era mejor así, que se hubiera ido sin tener que escuchar antes mis palabras. Ya que en su momento ni Liam ni Zayn me dejaron decirle nada.
Fui casi corriendo al lado de Liam, en un primer impulso quería abrazarlo, pero mi cabeza me dijo que podría lastimarlo. Así que simplemente apoyé mi cabeza a su lado y le apreté con fuerza la mano mientras algunas lágrimas recorrían con viveza mis mejillas. Puede que ya estuviera llorando cuando entre, no me percaté cuando empecé a hacerlo salvo en ese momento.
¿Por que todo el mundo me lo había ocultado? Por que, por que, por que... repetía sin cesar. Eran tantos "porques" ¿Por qué a Liam? ¿Por qué no me habían dicho nada? ¿Por qué estaba inconsciente? Cerré los ojos con fuerza y frustramiento.
- Liam, Liam... -sollozaba a su lado moviendo de un lado para otro la cabeza.
- Por favor, Liam. Te necesito a mi lado, te tienes que poner bien. Tienes que hacerlo. Me da igual si nunca me vuelves a hablar, solo quiero verte, saber que estás sano y salvo. Solo quiero saber que estás en la habitación de al lado cuando me duermo, saber que mi mejor amigo esta ahí. Liam por favor, perdóname... perdona si no estuve a tu lado cuando algo malo te pasaba. Soy una estúpida, debería de haberte apoyado más, de haber sabido que algo no andaba bien. Se que a veces soy algo difícil, y no... no debería de haberte dicho aquellas palabras. Siempre me has ayudado tanto, y yo ni si quiera pude darte un abrazo cuando lo necesitaste. Por favor, despiértate, aunque no me perdones, despiértate... -rogué rompiendo a llorar.
Percibí como abrían la puerta. Sabía que era Zayn, es inexplicable, simplemente lo sabía.
Se acercó a mi en silencio. Posó una de sus manos en mi hombro, y solo eso bastó para que me lanzara a abrazarlo, llorando angustiosamente. No era capaz de parar.
- ¿Por qué no me lo dijiste Zayn? ¿Por qué nadie me lo dijo?
- Porque hubiera pasado justo esto, y cuando peor estabas. Te lo iba a contar creeme. Pero quería esperar a que te pusieras mejor -cogió mis hombros y me echó ligeramente hacia atrás mirándome a los ojos fijamente- Esto es precisamente lo que quería evitar -dijo quitando dulcemente una de las lágrimas que iniciaba su trayectoria por mi ardiente mejilla.
Intenté calmarme un poco, para luego empezar a preguntar sin descontrol...
- ¿Qué dicen lo médicos? ¿Se despertará, verdad? ¿Cómo pasó todo? -pregunté demasiado rápido.
- Laura, Laura, Laura... A ver poco a poco. Liam solo está inconscientes, no saben que tiene. Le están haciendo muchas pruebas. Y si te refieres al accidente, parece ser que se nos cruzó un coche en la carretera que ninguno, y menos Liam vio. Eran unos estúpidos críos bebidos -dijo de modo despectivo.
- Y la segunda pregunta ¿Porqué no me contestaste a la segunda? -me impacienté.
- La segunda... -se hizo el tonto.
- Zayn, ¡Si! La segunda, ¿Liam se despertará, verdad? -le repetí claro y alto.
Se hizo un silencio que parecía no acabarse nunca.
- No lo saben -admitió agachando la cabeza.
- ¿Cómo que no lo saben? -grité- ¿Es que no son médicos? Deberían de saber tratar estos casos, tienen que despertarlo -me angustié.
Me sentía tan mal conmigo misma. Sentía parte de culpa, sentía que Liam me necesitaba y no podía hacer nada. Quise ir a rendir cuantas con los médicos que trataban a Liam pero Zayn no me dejó. Al parecer él y Louis ya lo habían hecho.
Lamentablemente seguía siendo una paciente más, así que no me pude quedar con Liam por mucho que hubiera querido.
- No te preocupes, Louis, Niall y todos vendrán a estar con él -me tranquilizó Zayn cuando cerraba apenada la puerta de la habitación 707, donde estaba Liam.
Fuimos a mi habitación en silencio, él me abrazaba y yo solo me dejaba llevar. Cuando estuvimos allí intente descansar un poco, y convencí a Zayn para que también lo hiciera. Se fue al apartamento a duchar y tan rápido como pudo estuvo de vuelta. Le obligué a descansar, pero era inútil con él. Era tan e incluso más cabezota que yo.
Las manecillas del reloj se movían con demasiada lentitud. Incluso llegaría a jurar que a veces se paraban. Exactamente, no se que estaba esperando. Puede que esperara la noche, para poder cerrar los ojos, dormir y olvidarme un poco de toda aquella pesadilla. Pero por otra parte agradecía que los minutos pasaran a cuenta gotas, quería aprovechar cada momento con Zayn. No importa donde fuese, solo con él.
Zayn intentaba distraerme de todas las maneras posibles, aunque mi cabeza andaba lejos. Exactamente en la habitación de Liam. Jugamos a un parchís en el que nos inventamos por completo las reglas, a las cartas, y algo que se le podría llamar dominó... Pero el extremo de nuestro aburrimiento llegó cuando empezamos a contar chistes malisimos. Esto era más cosa de Louis, nosotros no valíamos para aquello. Nos reíamos tan solo, porque el uno le contagiaba la risa al otro. Y además los dos sabíamos lo malos que éramos en eso.
- Jajajaja no, ese fue malisimo Zayn, te llevas el premio de peor cuenta chiste -reí.
- Me lo tomaré como un cumplido, un premio es un premio, y si viene de ti... -sonrió.
Nos quedamos mirándonos el uno al otro.
- ¿Sabes Zayn? En una ocasión también te lo dije -sonreí recordando cuando dormí con él por primera vez y a la mañana siguiente le llamé: "Doctor Malik"- eres el mejor doctor que he tenido nunca.
Decía la verdad, aquella tarde había sido la mejor medicina que hubiera podido tener. Si bien era cierto que había pasado en la aburrida y triste habitación de un hospital, pero fuese donde fuese, en el peor lugar del mundo, o rodeados de cientos de payasos, Zayn y yo siempre sonreíamos cuando estabamos juntos.
- Tu también me has 'curado' a mi -sonrió.
- ¿Yo? -pregunté.
- Si bien te recuerdo. Hace unas horas pensé que perdería a la persona más importante en mi vida, y que estaba justo en esta cama, sin esos preciosos ojos iluminándome.
Estaba temblando, no me imaginaba lo que habría tenido que soportar Zayn. Si eso me pasase a mi con él, no hubiera tenido ni la mitad de la fuerza que ha tenido él para llevarlo.
Baje de la cama y me senté en su regazo. Crucé mis brazos por detrás de su cuello mientras le miraba fijamente.
- Eres la cosa más importante que ha pasado en mi vida, desde, siempre -le dije honestamente.
- ¿Soy una cosa? -echó una risotada.
- ¡Bobo! -reí- hablo en serio. Eres muy extraño -dije a lo que me miró confundido- Eres MI extraño -aclaré- ¿Sabes por qué?
Él negó con la cabeza.
- Porque no se como me sigues soportando día a día. Soy muy difícil, y a veces hago sufrir a las personas sin darme cuenta, solo porque no me dejo ayudar. Me has tenido que rescatar de las calles de Londres, has tenido que cuidarme cuando estaba enferma, e incluso has tenido que aguantar mis tonterías y cambios de humor repentinos. Y por último y no menos importante, me regalas a cada segundo ese amor incondicional.
- Mi pequeña,... aunque bueno, no se como puedo llamar pequeña a la cosa más grande en mi vida. Amo tus cambios de humor, porque así ya tengo excusa de acercarme a ti y preguntarte que te pasa. Eres difícil y te haces rogar, y eso me encanta de ti, bueno para que negarlo, me vuelve loco. Aunque es muy raro que te levantes con el chip cambiado o triste porque siempre sonríes a todo el mundo. Y fíjate, que yo puedo ser mejor que Mario Bros para rescatarte cuando te pierdas princesa. Y te cuidaré siempre, quieras o no. Y lo de quererte, eso no se puede cambiar, mi corazón dictaminó eso cuando te vi por primera vez en los pasillos de la universidad.
- Zayn soy la chica más afortunada del mundo por tenerte. Y aunque nunca me dará tiempo en la vida para devolverte tanto amor. Te prometo que cada minuto que pase te amaré intensamente.
Me dio uno de esos besos tan suyos. De esos que me ponían la piel de gallina, que hacía que me olvidara de respirar, que hacían desaparecer el mundo y que hacían que la odiosa maquina pitara descontrolada.
Se rió de mí al escucharla.
- ¡No te rías de mi! -dije roja cual tomate.
- No lo hago -intentó ocultar su risa.
- Querría ver yo al "Nunca me pongo nervioso Malik" conectado a esta odiosa maquina. -hice fingidos morritos.
- Yo no me pongo nervioso... a mi me da un infarto. La maquina explotaría -rió.
A lo que yo también reí.
Miré el reloj, eran casi las siete y media de la tarde.
- Zayn, vámonos del hospital -le solté de pronto.
- ¿Te refieres a pedir el alta voluntaria? -preguntó.
- Ni eso. Irnos sin más, no quiero estar metida en un hospital toda la noche, quiero estar en casa - le rogué.
- Pero, ¿tu te encuentras bien como para eso? -dijo preocupado- el médico dijo que necesitabas reposo...
- Los médicos no entienden, ya estoy perfectamente. Tuve el mejor doctor -sonreí- aquí solo me deprimo más, no quiero seguir encerrada -le supliqué.
Creo que conseguí convencerlo, porque me puso en el suelo con cuidado y luego me dio mi ropa que previamente había traído él aquella tarde del apartamento. Le sonreí y me vestí. Cogí las pocas cosas que tenía en la habitación y fui con Zayn que me esperaba en la puerta. Nos pusimos unas gafas de sol ambos para que nadie nos reconociera ni en los pasillos ni en la calle, y así lo conseguimos. Aunque por supuesto antes de irme del hospital fui a ver a Liam, aunque por supuesto lo volvería a ver a la mañana siguiente antes de partir a España.
Cuando conseguimos escapar del hospital sin que nadie nos viera los dos sonreímos aliviados.
- No creas que por no estar en el hospital te vas a librar de que te cuiden –me dijo cuando íbamos al coche de Zayn.
- No se preocupe Doctor, me dejaré cuidar –sonreí burlona.
- Así me gusta peque –rió.
- ¡Eh! Solo soy unos cuatro meses más pequeña que tu.
- Motivo suficiente –sonrió dando zanjada la charla.
El sol ya se ocultaba entre los pisos más altos de Londres, mientras Zayn conducía tranquilo por las calles que se empezaban a llenar de un ir y venir de trabajadores que acababan su jornada. Yo no podía hacer otra cosa que mirarlo ensimismada. Sus cristalinos ojos marrones brillaban bastante con el reflejo del sol, y era encantador.
Llegamos al apartamento vacío ya que todos estaban en el hospital. Me sentía mal por haber desaparecido sin decir nada a nadie. Pero sé que no me hubieran dejado irme, y si lo hubieran echo, hubiera tardado muchisimo tiempo.
Me fui a duchar, algo que me sentó bastante bien. Aún me dolía el cuerpo bastante, era algo parecido al cansancio, pero nada que unas horas de sueño no pudieran curar. Cuando salí Zayn estaba en el salón hablando con alguien por teléfono.
- Si si, no os preocupeís está conmigo. Si, esta bien. –le oía decir mientras me sentaba a su lado en el sillón –tranquilos que la cuido, siempre –sonrió mirándome y pasando un brazo por detrás de mi cuello.
Colgó el móvil y lo dejo encima de la mesa.
- Eran Louis y Aitana. Bueno y los demás también. Se habían preocupado.
Torcí el gesto. Lamentaba haberles dado un susto.
- No te preocupes, sospechaban algo de nuestra fuga –intentó hacerme reír.
Y lo consiguió.
- ¿Y que quiere hacer la señorita? –dijo abrazandome.
- Quedarme así por... mmmm, toda la vida –le dije acurrucandome en su pecho.
Después de unos segundos abrazados Zayn rompió el silencio.
- Palomitas –soltó –necesitamos palomitas.
Levanté la cabeza y apoyé mi barbilla en su pecho mientras le miraba confundida.
- ¿Palomitas? –repetí.
- ¿Laura, que es una pelicula sin palomitas? –dijo más como una afirmación que preguntandolo.
Me reí y fuimos a la cocina.
- ¿Y de donde piensas sacar palomitas Malik? –pregunté.
Zayn se quedó pensando en la nada por un momento hasta que exclamó:
- ¡Ya está! El cajón de Niall –dijo alegre mientras chasqueaba los dedos.
- ¿Se puede saber que es “El cajón de Niall”? – le pregunté.
- Esto es el cajón de Niall –Explicó abriendo una de las muchas puertas del mueble de la cocina.
Ahora entendía porque le decían así.
- Señorita –puso voz de presentador de anuncio de televisión- Aquí puede ver chuches de todo tipo, patatas, dulces, chocolates, galletas, refrescos, todos los tipos de cereales que te puedas imaginar, gusanitos de todos los colores, gominolas de todos los tamaños, y caramelos para todos los gustos. Basicamente, el cajon de Niall –rió.
Me eché a reir a carcajadas.
- ¿En serio? Dime que este muchacho no tiene un cajón lleno de comida. ¿Es broma? –reí estrepitosamente.
- Aiis, mi inocente y pequeña Laura. Niall, nuestro Niall es capaz de esto y más –dijo poniendo una de sus manos en mi hombro.
- ¡Este rubio! –exclamé.
Buscó entre algunas cajas y bolsas y halló lo que encontraba.
- ¡Tarán! Como supuse, tiene palomitas –sonrió enseñandome el paquete de estas.
Las pusimos en el microondas y volvimos al salón a elegir una pelicula.
- Es útil, cuando los chicos o yo tenemos hambre siempre buscamos en el cajón de Niall, tiene de todo –dijo sentándose en el sillón.
- Bueno, ya se adonde acudir en mitad de la noche cuando tenga hambre –reí.
- Ten cuidado y no te vayamos a confundir con un ladrón que entra en mitad de la madrugada a robar dulces –rió.
- ¿Un ladrón que roba dulces? –sonreí- ¿Y si fuera una ladrona, que harías?
- Mmm, te inmovilizaría –concluyó sastifecho.
- ¿Cómo?
- Así –dijo cogiéndome por sorpresa, recostándose en el sofá y poniendo su cuerpo sobre él mío, pero sin hacerme daño. De manera que todo su peso caía sobre sus dos brazos.
- Puedo escaparme perfectamente –sonreí.
- Inténtalo –me retó.
No me fiaba de Zayn, algún truco tendría que tener. Pero sin embargo opté por intentarlo. Había el suficiente espacio entre sus brazos como para escabullirme, y fue lo que intenté. Aunque sin mucho éxito, ya que cuando iba a hacerlo me besó.
Definitivamente aquella era la mejor manera de inmovilizar a una ladrona como yo. Cada vez que Zayn me besaba, no era capaz ni de mover uno solo de mis músculos, y él lo sabía.
- Pues, espero que no beses así a todas las ladronas que haya o me pondré celosa –dije cuando nos separamos.
- No, eso solo lo hago contigo –me guiñó un ojo mientras se levantaba y me ayudaba a levantar a mí.
- Elige peli ladronzuela.
- ¡Ya la tengo!
- Que rápida –se sorprendió.
- Tonto –le di un pequeño golpe en el brazo.
- ¿Y cual es? –quiso saber.
- Diarios de la Calle –le anuncié.
Automáticamente dos filas de perfectos dientes blancos asomó entre sus labios. Sabía que era la película favorita de Zayn, y a mi me gustaban ese tipo de películas. No era como las chicas normales, a mi me gustaban de acción y algo de amor, así era yo.
Las palomitas terminaron de hacerse, y mientras, Zayn puso la peli en el DVD. Apagamos las luces, nos echamos una manta por encima, nos abrazamos... y le dimos al “play”. Cada treinta segundos comentábamos cada cosa de la película, éramos exactamente iguales. Siempre que veía una película con Aitana, o con mi familia me mandaban a callar en cuestión de minutos , porque según ellos comento todo. Pero lo mejor, es que Zayn era incluso peor. Era un clon mio, en chico obviamente. Nos la pasamos toda la película poniéndole pegas, o deduciendo lo que pasaría en la escena siguiente. No pude reírme más con las caras que ponía Zayn de emoción en las tomas finales, era un cuadro.
(Narra Aitana)
Después de despedirnos de todos en el hospital, Harry y yo volvíamos a casa andando ya que no caía muy lejos.
- Harry, estoy caliente –le anuncié.
No me respondía así que le miré. Estaba viéndome fijamente, con los ojos abiertos de par en par y con una sonrisa pícara en la cara.
Comprendí que le había dado un doble sentido a mi frase.
- ¡Oh! NO, NO, NO –grité parándome en mitad de la acera mientras movía la cabeza de un lado para otro negando.
- Si quieres repetir lo de anoche... –dijo inocentemente mientras se metía las manos en los bolsillos de su pantalón y no dejaba de sonreír.
- ¡HARRY! No me refería a eso –dije- Tienes una mente muy sucia Styles.
- Tu me haces pensar mal –se excusó.
- Yo me refería a que tengo la frente caliente –le dije incrédula.
Él se echó a reír. Puse los ojos en blanco y comencé a andar.
- Espera –echó a correr detrás mía.
- No me junto con mentes pervertidas –le dije intentando parecer creíble aunque por dentro no paraba de reír –eres una mala influencia Harold.
- Oh, vamos si te encanta –vaciló.
- Creído –bufé.
Se puso enfrente mía, impidiéndome el paso, y me cogió de las manos.
- Veamos –dijo posando sus dedos sobre mi frente.
Sus hoyuelos adorables y sus alegres ojos, pasaron a unos preocupados que me miraron fijamente.
- Tienes algo de fiebre, ¿Te encuentras bien? –se preocupo.
- No, solo me duele algo la cabeza –hice media sonrisa.
Se puso a mi lado abrazándome mientras frotaba su mano con mi antebrazo para hacerme entrar en calor. Y así, entre paso y paso llegamos a mi casa. La cuál no había pisado desde ayer por la noche.
- Te acompaño dentro –me dijo.
No le contesté. Me dediqué a buscar las llaves en mi bolso, lo cuál era tarea difícil con los guantes, y abrí la puerta de casa dejando que él entrara.
- Estoy en casa –anuncié nada más llegar.
Mi madre que preparaba la cena en la cocina se acercó a recibirnos.
- Hola hija –me abrazó- ¡Harry! –se alegró al verlo detrás mía.
- Hola señora –saludó este.
- Llámame Erica Harry, cuando lo aprenderás –sonrió.
- Erica –repitió Harry asintiendo.
- ¿Qué traes hija? Tienes mala cara –dijo levantando mi barbilla para verme mejor.
- ¡Uuuh! Problemas con él novio –exclamó mi hermano mientras corría escaleras abajo.
- ¡Callate niño! –le grité.
- No le hagas caso cariño –me dijo mi madre.
- ¡Mama! Es que siempre esta igual, no tengo ningún problema con Harry. Solo me duele la cabeza –expliqué.
- Ya sabes que tu hermano es así, nunca superó la edad del pavo.
- Pues a ver si se va ya de casa que es mayorcíto –me enfadé dije claro para que me escuchara desde la cocina, donde él estaba.
- Anda, no te enojes delante de Harry o se asustará y se marchará –rió mirando a Harry que solo hacía que reírse de mí.
A mi madre siempre le gustaba ponerme en ridículo. Lo mismo me decía cuando era pequeña y lloraba. Me decía que las niñas guapas no lloran porque si no espantan a la gente y no querrían ser tus amigos.
- Me voy a mi cuarto –dije dejando a los dos compinches riéndose de mi mal genio.
No es que estuviera enfadada, solo era que cuando me dolía la cabeza, no era persona. No era Aitana básicamente.
- Anda ve –le escuché decir a mi madre a Harry cuando yo ya estaba al final de las escaleras.
Harry subió los escalones de dos en dos y en unos segundos ya estuvo a mi lado. Abrí la puerta de mi cuarto, cogí una toalla y me metí en el baño de este sin decir nada. Cuando terminé de ducharme salí al cuarto de nuevo, donde me encontré a Harry tumbado en la cama, con la mirada perdida en el techo y las manos sobre su estomago.
La ducha me había relajado, y ahora sonreía al verle ahí. Parecía un niño pequeño curioseando en un sitio nuevo. Yo ya me había puesto el pijama, que tan solo consistía en unas mayas con una sudadera holgada y ancha de RAMONES.
Harry se dio cuenta de mi presencia y sonrió al verme. Se sentó en la cama y dio pequeños golpecítos al lado suya indicando que fuera a sentarme junto a él.
- Tu madre te trajo esto –señaló mi mesilla.
Donde había un vaso de leche con miel, tal y como a mi me gustaba y una pastilla.
Me lo tomé sin rechistar, incluyendo la pastilla, que tanto me costaba. Casi sin sentirlo, me estaba muriendo de sueño. Harry lo notó y se levantó para que yo pudiera meterme en la cama. Me arropó y me dio un pequeño beso en la frente.
- Te quiero –susurré.
No podía más, había sido un día demasiado largo. Muchas cosas juntas que asimilar. Estaba casi dormida, pero aún así podía notar como Harry estaba sentado a mi lado abrazándome y velando mi sueño.
- Yo también princesa, yo también... –fue lo último que escuche antes de dejar que el sueño invadiera por completo mi cuerpo.
[...]
(Narra Zayn)
Me desperté al notar que la cerradura del apartamento empezaba a abrirse. Sobre mi pecho tenía a Laura, completamente dormida y rodeando con sus brazos mi cintura. Y la pantalla de la tele, aún encendida, pero con la película terminada.
- ¿Zayn estas despierto? –preguntó Harry susurrando para no despertar a Laura.
- Si, ¿Qué hora es? –dije frotando mis ojos para ver bien en la oscuridad.
- Las tres y media.
- ¿De la madrugada? Vaya, Si que he dormido.
- Si que tienes que ser aburrido –rió Harry mientras se preparaba un vaso de agua en la cocina.
- ¿De que hablas?
- Romeo, que Julieta se te ha dormido. Eres un tostón para la pobre muchacha –se burló.
- Serás... –susurré- Mañana te pillo rizos.
Él solo rió mientras yo me levantaba despacio del sofá para no despertar a Laura. La cogí en brazos y ella dormida se acurrucó en mi pecho. Nos fuimos a la habitación y la acosté en la cama. Donde se revolvió como una niña, a lo que yo pensé que la había despertado. Me puse mi pijama, que en realidad solo eran unos boxers y me metí cuidadosamente en la cama.
Me giré en silencio y sentí como unos brazos me abrazaban con fuerza.
- ¡Buuu! –dijo Laura.
- ¡Laura! Dios, que susto –reconocí con el corazón a mil por hora.
- ¿Te asustaste pequeñin? –se rió.
- Hombre, es que eres una peque muy fea –se burló.
- Serás mentiroso. Salí completamente a ti, feo y sin estilo.
- Babe, soy Zayn Malik...
- EL tío más feo y con más poco estilo de Bradford –continuó ella sin dejarme concluir.
- ¿Y porque quieres a este feo?
- Porque me dijeron que te morías por mis huesos y me distes penita –sonrió en la oscuridad- Yo en realidad, amo al monstruo de las galletas. Es más mas sexy que tu.
- Derrotado por un bicho azul y que come galletas. Que bajo caí, esto necesita ser escrito en un libro.
- No te preocupes, el monstruo de las galletas comparte.
- Pero yo no –dije abrazándola contra mi pecho mientras le daba muchos besos en el cuello.
Ella se revolvía y no paraba de reír.
- Vale, vale –reía- lo pillo Malik, solo tuya.
- Esa es mi pequeña –dije pellizcándole la naríz.
- Buenas noches chico poco estiloso –me dio un fugaz beso.
- Buenas noches mi pequeña fea.
Escuchamos como Harry cerraba la puerta de su habitación. Abracé a Laura por la cintura y ambos nos quedamos dormidos enseguida.
[A la mañana siguiente]
(Narra Aitana)
Me desperté perezosamente. La cabeza ya no me dolía como la noche anterior, y ya me sentía mucho mejor. Con los ojos aún legañosos busqué por toda la mesilla mi móvil. Miré la hora, las diez y cinco. También me fije que tenía un nuevo sms.
Era de él.
“ Buenos días princesa, espero que hoy te encuentres mucho mejor y hayas dormido bien. A las once paso a recogerte para ir al hospital, te espero. Besos, tu pequeño pervertido. Te amo xx”
La sonrisa ya la tenía dibujada, y los colores subidos. Me metí en el baño corriendo, intenté parecer persona, y baje deprisa a desayunar.
- Buenos días, parece que hoy ya estás mejor –sonrió mi madre al verme.
- Buen día mama, si estoy mejor –le sonreí yo también.
Empecé a prepararme una tostada mientras tomaba un sorbo de leche.
- Quiero que Harry sea mi nuéro –soltó de improvisto.
Escupí toda la leche de golpe, y casi me atraganto.
- ¿Qué dices mama? –tosí.
- Nada, solo que si alguna vez te casas. No quiero que sea con un macarra, Harry es un buen partido. Cuídalo. Ayer cuando tu estabas duchandote, vino a la cocina, me pidió permiso para preparar algo y yo se lo di. El solito te preparó la leche con miel y la pastilla. Y además se quedó más de media noche a tu lado hasta que te bajó la fiebre. Le tuve que mandar a casa al muchacho porque si no se quedaba ahí media vida.
- No te preocupes mama, creo que él se cansara de mi antes.
- Oh, ya lo creo que no. Ese muchacho está enamorado hasta las trancas de ti cariño. No se que le hicístes, pero se le nota en la mirada que lo tienes loquito.
- Además si ese rulos le hace algo a mi a la pequeñaja de mi hermana ya puede ir corriendo por toda la ciudad –dijo mi hermano inrrumpiendo en la conversación y en la cocina.
Sonreí, terminé de desayunar, y subí arriba a por mis cosas ya que apenas quedaban cinco minutos. Baje trotando las escaleras, les di un beso a mi hermano y a mi madre en la mejilla y cogí en brazos a mi hermana pequeña que se acababa de despertar y de entrar en la cocina.
- Buenos días pequeña dormilona –dije achuchándola- me tengo que ir ya.
- Espero que no se te haya olvidado que esta tarde prometiste pasar tiempo con tu hermana –me recordó mi madre.
Si, en realidad, se me había olvidado por completo.
- Claro que no se me ha olvidado –mentí.
- Aitana –me dijo dulcemente mi hermana.
Me arrodillé a su lado para caer a su altura.
- Dime enana –sonreí.
- ¿Puedes decirle a Hardy que venga? –reí por la manera en la que proncunció el nombre de Harry –¡Pofiiiis!
- Ha-rry Yanira, se dice Harry –pronuncié lento- te prometo preguntarselo –le revolví el pelo.
Grité un “Adios” colectivo y abrí la puerta de casa justo en el momento en el que Harry iba a marcar el timbre.
- Vaya, siempre te me adelantas, ¿Cómo lo haces? –sonrió frustrado.
- Secreto –reí.
Nos dimos un beso y fuimos hacia su coche.
- ¿Te encuentras mejor? –me preguntó.
- Mucho mejor –dije dándole un beso en la mejilla- Gracias, por todo, te amo –le susurré.
- Yo también a ti mi princesa pervertida.
Nos montamos en el coche y fuimos al hospital a visitar a Liam. Al que Louis y Niall habían acompañado aquella noche.
(Narra Laura)
Zayn y yo nos despedimos de Harry desde la ventanilla del coche mientras él aparcaba en el umbral de la casa de Aitana con el suyo. Zayn y yo nos iríamos adelantando un poco más para ir al hospital.
Esa mañana había sido un despertar demasiado bonito. Seguramente sería uno de los muchos que no dejaría de recordar en España. Llenos de: “Buenos días pequeña”, y besos eternos. Mi vuelo salía a las cuatro y yo ya había dejado la maleta echa en el apartamento, la cual Zayn me ayudó a preparar. “¿Como tienes tantas cosas?” me recuerdo que había preguntado incredulo. Nos había costado algo cerrar la maleta, pero sentándonos encima de ella lo conseguimos.
Una vez en el hospital fuimos directos a la habitación de Liam. Esperaba abrir la puerta y encontrarme a un Liam alegre y risueño jugando con Louis y Niall. Pero la estampa era una cosa completamente distinta. Algo que por mucho que ayer intenté asimilar, seguía doliéndome hoy como si fuera la primera vez. Todo seguía igual, Liam no había mejorado, pero tampoco había dado síntomas de empeoramiento, lo cual no sabía si era bueno o malo. Fui veloz a su lado mientras saludaba fugazmente a Louis y Niall.
Liam, era la causa de las sonrisas de millones de chicas en el mundo que no lloran gracias a él en sus peores momentos. Era el tipo de personas que siempre te gusta tener cerca porque sabes que jamás te traicionará. Liam James Payne, es ese chico tan luchador y valiente que ya había conseguido superar una enfermedad de pequeño, que había conseguido superar la burla de muchisimos niños crueles, y que había luchado por su sueño, por muchas veces que le hubieran dicho que no. Él era Liam, no se rendía ante nada, y un estúpido accidente no iba a derribarlo, no conseguiría caerlo. Porque todos les necesitábamos, eran cinco chicos y siempre serían cinco, porque Louis, Harry, Niall y Zayn eran los que peor lo pasaban, porque era su hermano el que estaba en esa cama de hospital no simplemente su compañero de banda.
Y allí, me tiré toda la mañana, pensando y apretando con fuerza su mano, mientras la gente entraba y salía de la habitación de Liam y mientras los médicos discutían diversas causas de que no se despertara. Mientras que yo dejaba escapar alguna lágrima discreta cuando nadie miraba. Mientras Liam se debatía interiormente entre volver con nosotros, o decirnos adios para siempre.
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¡Al habla una misma! jaja x) Bueno, alguna lágrimilla rodando por ahí? si, no? No importa, lo importante es que os haya gustado. Ha sido una cosa rápida lo de los 3 finales que os dí a elegir, y la mayoría votasteis de llorar, e intentado hacerlo lo mejor posible. Se que tardo en subir capitulo, pero tengo examenes TODOS los dias sin excepción y no exagero. Además los intento hacer larguitos :)
Se que muchas estareís diciendo: "POR DIOS QUE NO MATE A LIAM" lo sé, porque más de una ya me lo habeís dicho... pero tendreís que leer el siguiente capi ^^
Ya sabeís, en Wattpad podreís tener mi novela a Ebook.
Lo de Tumbrl ya avisaré cuando la tenga traducida a ingles.
¿Si me queréis preguntar? http://ask.fm/ClaraMaria1D
mi twitter: @ClaraMalik_1D (persoonal) y @MuyPerver1D
mi tuenti: Clara Malik OneDirection
Por cierto, remodelé un poco el diseño del blog, darme vuestra opinión ;P
Aquí abajito vuestros comentarios, y vuestras críticas ya sean buenas o malas, que siempre ayudan a mejorar.
Besazos xx
Me encanta!Siguiente:D
ResponderEliminarMe cago en la puta como mates a MI Liam te mato yo a ti, ¿me olles? Pero por lo demas, me ha encantado :3 , nesecito siguiente pronto.
ResponderEliminarWjwkdndyajdnxk*________* He muerto con este capítulo, es fantastico y lo siento muchisimo por Liam y yo no voy a ser menos a si que: NO MATES A LIAM!!!!! Escribes realmente genial no lo dejes por favor, la novela es hermosa igual que tu.
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Me encantaaa! Y además es largooooo eso me gusta pero ahora me dejas con ganas de mas! Espero el siguiente pronto!!!! ¿Puedes pasarte por mi novela? Gracias XX http://novelade1dmorethanthis.blogspot.com.es/
ResponderEliminarGraciiiiiiiiasssssss a todas de verdad :)
ResponderEliminarSois estupendas, y vuestros comentarios realmente iwesdxzmkuweidsxneidcnur
sinceramente, sin vosotras, no habría novela.
Un besazooooo enorme a todas xx
PD: pomb@-lista 14 claro que si :D
Por favor siguientee!! Jajaja me encanta, no nos dejes con la intriga :D
ResponderEliminarnoo a mi Liam noo!! :)
ResponderEliminarhola cielo, queria avisarte de que tienes una nueva lectora por aqui, me lei tu novela en un dia, sisi, EN UN DIA
eres increible y escribes lasifjchbirehfkdfjnsaiufhniknad *___*
espero el siguiente pronto, cieloo :)
un beso y sigue escribiendo asi de bieen :3
;") DIOOOOOOOOSS!! Muchisimas gracias a las dos!! :D
ResponderEliminarAndrea, WOOOOW! Pues encantada de tener una nueva y preciosa lectora :3
Seguiré escribiendo, no os preocupeís, muy pronto sabreís que pasará...