sábado, 22 de septiembre de 2012

Capitulo 36 de la Novela Gotta Be You



(Narra Aitana)

Edificio tras edificio pasaban por la ventana del coche de Harry. Hacía ya unos veinte minutos desde que estabamos en el coche y el viaje parecía prolongarse. Había aprendido a esperar, seguía inquieta si, pero estaba feliz de aquella noche. Sabía que todo lo que hubiera preparado Harry sería estupendo así que a mitad de camino me dejé llevar.
- ¿Impaciente? -preguntó Harry con una sonrisa que provocó que unos delatores hoyuelos se pronunciaran en sus mejillas.
- Feliz -contesté simplemente devolviéndole la sonrisa.
Lo miré y seguía con la mirada atenta a la carretera, pero con una de sus hermosas sonrisas. Me miró de reojo y siguió conduciendo.
Después de un largo rato más de coche acabamos parando en pleno centro de Londres. De noche era realmente preciosa pero esa noche la ciudad tenía un brillo especial. Tal vez sería la compañía de Harry, quien sabe, pero especial era. Me ofreció la mano al salir del coche y solté una risíta nerviosa. Nos dirigíamos al río Támesis, pero no era allí nuestra parada, si no al enorme Ojo de Londres si, estoy hablando del London Eye. Iluminado con un abanico de colores proyectado por algún cañón de luz que se reflejaba completamente en el río. Y mi sorpresa fue mayor cuando me enteré que teníamos la gigante noria para nosotros solos. Vale, lo admito, Harry sabía sorprenderme y enamorarme cada vez más si cabe.
Después de un millón de: "ooooh, Gracias cariño" , de emocionarme y de muchos besos bien merecidos para Harry nos subimos a una de las cabinas. Fue un poco complicado subirme porque seguía en constante movimiento, lo que no pareció ser un problema para Harry que de un saltó consiguió entrar y luego ayudarme a mí, la patosa de Aitana.
No me daban miedo las alturas, así que era un punto a mi favor, me quitaba un problema menos de encima, la posibilidad de fastidiarlo todo vomitando encima de Harry. No seria un bonito recuerdo.
Subíamos y subíamos, y cuanto más alto mejores vistas teníamos. Siempre había querido montar en el London Eye, desde que soñaba con venir a Londres. Y ahora, aquí estaba. En las alturas cumpliendo dos de mis sueños, uno subirme a esta impresionante noria, y el segundo lo tenía justo detrás. Abrazándome por la cintura y apoyando su barbilla en mi hombro. Susurrándome cosas de cuentos y dándome algún que otro beso en el cuello.
Harry Styles, el chico del que estaba completa y perdidamente enamorada. El que llenaba con su nombre cada hueco de mi cabeza. El que provocaba en mi tantos sentimientos, tantos dolores de estomago por culpa de los nervios de verle, y al que tenía un miedo terrible de perder, de no volverlo a ver o que todo sea un precioso sueño del que jamás quiero despertar.

(Narra Laura)

Abracé a Niall con mucha fuerza, pero a él no le importó. Es más me consoló devolviéndome el abrazo. Era como un hermano para mí, el que nunca tuve. 
- No puedes ser tan terriblemente monoso Niall -le dije- No está permetído.
- Vaya, vaya lo que me dice la enana. No creo que sea un delito ¿No?
Sonreí.
- Pero mira que eres borde ¡eh! -fingí dándole un pequeño golpe en el hombro- Gracias -le dije.
- No me las des, me estaba aburriendo mucho sin alguien a la que chinchar. Además sabes que siempre me vas a tener para lo que sea. 
- Digo lo mismo, siempre que quieras hablar, ya sabes.
- Lo tendré en cuenta -sonrió- Y ahora, por dios, ve a atender a tu insoportable novio. Que no veas lo pesado y preocupado que está -dijo poniéndose en píe. 
- Emm, Niall... -susurré- No le cuentes nada de esto a Zayn, y menos lo de las fans, sabes como es, y... no quiero que se meta en líos.
- Tranquila, lo ultimo que queremos todos es un Zayn furioso defendiendo a su princesa.
- Gracias.
Se me escapó una sonrisa de alivio. Conocía lo bastante a Zayn como para que hiciera algo desastroso, que ahora mismo no le conviene nada. Además no quería que sufriera por mi culpa, confiaba bastante en él, pero no quería llenarle de más problemas la cabeza.
- Por cierto -dije cambiando de tema- Me debes unas clases de guitarra -reí.
- No se me ha olvidado chiquitita, solo estoy esperando a que me digas que quieres que me mofe un ratíto de ti.
- ¡Eh! Seguro que hasta aprendo más rápido que tú. -dije fingiendo enfado y cruzando los brazos.
Aunque convencida de que lo que acababa de decir era mentira ya que Niall era realmente impresionante con la guitarra.
- Eso tengo que verlo. Antes de irte unas clases -enarcó las cejas.
- Echo -sonreí.
- Esto será interesante -dijo riéndose, mientras iba hacia la puerta.
- ¡Niall! -le grité.
Ya se había marchado cuando asomó su cabeza para añadir.
- Y que sepas que te deje ganar -rió.
Abrí la boca a más no poder para después echarme a reír como una idiota. Menudo era Niall. Este chico era una joya, la chica que consiguiera conquistar su corazón sería la más afortunada del mundo.
Me puse a preparar el bolso para el día siguiente cuando escuché como llamaban a la puerta que se encontraba abierta. Me giré y vi a un morenázo sonriéndome tiernamente. Se le veía preocupado, así que saqué la mejor de mis sonrisas, la que solo él me sabe sacar. Me acerqué a él y rodeo con sus brazos mi cintura y yo con los míos su cuello. Le di un pequeño beso en la nariz y él sonrió
-  Pequeño -susurré.
- Pequeña -sonrió.
- ¿Qué se te está pasando por esa cabecíta? -le pregunté.
Su cara de confusión me hizo reír muchisimo.
- ¿Cómo lo has sabido? 
- Zayn -puse cara de incredulidad- Te conozco demasiaaaado bien.
- Ya lo veo, pero con tal de que seas tu -dijo rozando nuestras narices suavemente.
- Que tierno que estas -sonreí.
- Es que te quiero hacer feliz cada minuto del día. ¿Es un delito?
- En Londres no -reí bromeando.
- Pues ni se te ocurra moverte de Londres.
Inconscientemente cada uno miramos los labios del otro para acabar en un suave beso. Dios, cuando Zayn me besaba, no importaba donde, en que circunstancias, o que me preocupara en aquel momento. En ese instante todo el mundo desaparecía, solo él existía, el roce de nuestras pieles, y la calidez de sus labios. Sus caricias hacían explotar en mi decenas de sensaciones, y mi piel se erizaba con el tacto de su mano. No existía gravedad, o el suelo, porque era como flotar en una nube. Era una sensación tan irreal. Que nunca esperas que sea de verdad, que tantas sensaciones juntas son imposibles de experimentar. Si por nosotros dos fuera estaríamos cada segundo besándonos, pero es físicamente imposible. Y menos parar el tiempo en aquel preciso instante. Así que, a nuestro pesar, nos separamos por falta de aire. 

(Narra Aitana)

Y, aunque a no más de unos 130 metros del altura, yo me sentía en la cima del mundo. En el séptimo cielo. No por la noria, si no porque acababa de experimentar el beso a 130 metros más hermoso de todos. 
Harry y yo nos separamos un poco y instintivamente.
- Me encantan estos besos a tanta altura -susurré  aún abrazada a él.
- Me encantas tu, no importa el lugar, el momento o el como, solo quiero llenarte de besos todos los días. -me dijo.
Creo que si me hubieran tomado el pulso en aquel momento no lo hubieran encontrado. Acababa de morir, todo eso me superaba, y esperaba despertarme en cualquier momento. Aunque era lo que menos quería.
- Espera un momentín -le dije a Harry haciendo un pequeño gesto con los dedos.
Me empecé a pellizcar el brazo, y las mejillas. Abrí y cerré los ojos varias veces. ¡NO ERA UN SUEÑO!
Harry reía al verme a carcajada límpia.
- ¿Aitana? -río- ¿Qué haces?
- Pues comprobando que todo esto es un precioso sueño.
- ¿Un sueño? ¿Qué te hace pensar eso?
Le miré incrédula. Como si él no supiera perfectamente a que me refería. Di una vuelta completa por toda la cabina señalándole.
- Todo esto, el momento... tú.
Harry sonrió muy, muy, muuuy tiernamente e irresistible.
- ¿Por qué piensas que soy un sueño? -dijo pegándose a mí.
- Porque eres demasiado perfecto, y es imposible que estés enamorado de mí.
- Haber, en lo de perfecto te equivocas. Mira princesa, no sabré muchas cosas, ni si quiera tengo planeado un futuro. No puedo resolver ni la mitad de las preguntas del mundo, y ni si quiera podría decirte, por ejemplo, la raíz de 184764 ahora mismo de cabeza. Es más no seré ni si quiera el chico más listo del mundo, o mejor aún de Londres. Pero de la única cosa de la que estoy completamente seguro y para la que tengo respuesta. Es que te amo más que nada o nadie. Y de que tú eres la chica que elegí para estar en mi vida. Así que quítate esos pensamientos de la cabeza.
- Te quiero tanto Señorito Styles.
Nos dimos un largo abrazo y después otro beso de película.
- Harry -reí.
- Dime.
- Mira el lado positivo.
- ¿Cuál? -preguntó dudoso.
- Eres el chico más listo de toda la noria -estallé en carcajadas apartándome de él para que no me hiciera nada después de mi comentario de burla.
- Pero que graciosa la Señorita Harold -rió fingiendo molestia.
- Oooh, pero que bien suena eso de Señorita Harold.
- Vete acostumbrando -sonrió.
- Ya lo hize, y ¿Sabes? Me gusta.
Después de intentar escabullirme de Harry que me perseguía como un niño por toda la cabina para darme mi castigo después de burlarme de él, y de que nos cayéramos al suelo para iniciar una guerra de cosquillas, bajamos de la noria.

(Narra Laura)

Y ahí estaba yo. Mirándome en el espejo, observando el resultado después de la "brillante" idea de Zayn, de ir todos a la fiesta de fin de año que se celebraba en la universidad.
No se bien como acabé aceptando. A si, ya me acuerdo. Fue después de unos cuantos de besos, como cuatro abrazos, muchos arumácos y unas miradas con pucheros de Zayn.
- Zayn estás a tiempo de cambiar de idea -grité para que me escuchara desde el baño.
- Para nada, esto es lo más parecido a fiesta de navidad que tendrémos y voy a hacer que disfrutes.
- ¿Y peli y palomitas? -pedí rogando.
No es que no me apeteciera ir a la fiesta, solo era que justo en ese momento no me no tenía demasiadas ganas. No estaba como para mucha fiesta. Aunque siempre que decía eso al principio acababa pasándomelo como los indios después.
- Te lo pasarás genial en esa fiesta -dijo insistiendo.
- ¿Cómo me convences siempre Malik? -pregunté sabiendo perfectamente la respuesta.
- Porque me quieres -dijo sonriendo mientras salía del baño peleando con la corbata.
No pude evitar sonreír. Estaba, como decirlo suavemente, para comérselo enteríto. Si, lo sé, esas cosas no son propias de mi. Pero es que Zayn no podía ir provocando tanto por la vida.
Me acerqué a él y le ayudé con la corbata mientras me miraba fijamente.
- ¿Qué? -dije sonrojándome.
- Nada -mintió.
Terminamos de arreglarnos y cogí mi bolso, él su chaqueta y bajamos al salón donde nos esperaban Niall y Liam, también arreglados y guapísimos como siempre.
- ¿Listos tardones? –anunció Niall alegre.
- Anda vamos irlandes –reí siguienndolo hacia la puerta.
Como solo éramos cuatro cabíamos perfectamente en un solo coche, en este caso cogimos el de Liam, creo que era el más responsable de los tres al conducir. Y puede que fuese el único que podría conducir a la vuelta sin estar algo tocadito por el alcohol. Pero yo esa noche no quería beber demasiado, quería recordarla perfectamente, cada momento y cada segundo de ella. Odiaba esa sensación de despertarte por las mañanas sin saber que habías echo el día anterior, si te lo habías pasado bien, si habías echo nuevas amistades, o si había pasado algo digno de recordar. Aunque no me gustaba beber demasiado, había experimentado esa sensación y no era muy agradable.
Zayn y yo nos sentamos en la parte trasera mientras que Niall iba en el asiento del copiloto. Observaba a Liam por el espejo retrovisor. No se muy bien porque, el caso era que tenía una cara ausente, y se le veía desganado. Como ya era típico en él desde hacía unos días. Liam miró también al espejo retrovisor y durante un breve instante nuestras miradas se encontraron. Aunque hubiese sido menos de un segundo, había podido ver que Liam ya no era el mismo, su mirada... ya no desprendía esa ternura y alegría que el siempre tenía. Esos preciosos ojos color miel estaban tristes, apagados. El corazón se me rompía en mil pedazos al verlo así, en verdad le quería, le quería muchisimo. Y daría cualquier cosa por volver a verlo sonreír. Por volver a escuchar esa risa tan melodiosa. O esa potente voz tan feliz como antes. Daría lo que fuera porque Liam estuviera bien, y por darle un abrazo. Decirle que estaba ahí para apoyarlo, para lo que quisiera. Pero, ¿y si ese fuera el problema? Y si no me quiere tener más a su lado?

(Narra Harry)

Estabamos helados, estabamos en Diciembre, y Londres siempre había sido bastante fría. Estuviéramos en el mes estuviéramos, Londres siempre mantenía su frío clima. Aunque eso no quitaba que de vez en cuando no saliera un día bastante bueno.
Ibamos Aitana y yo caminando, no cogidos de la mano, si no abrazados. Así el frío se peleaba mejor. Y la verdad, no me importaba para nada que hiciera tan mal tiempo, es más, lo prefería. Porque si me tuviese que quedar así el resto de mi vida sería el chico mas feliz del mundo. Observábamos juntos desde el puente gran parte de la ciudad. Noté como Aitana temblaba un poco e inmediatamente me quité la blazer para dejarla sobre sus hombros con cuidado y abrazarla aun más. 
Una preciosa sonrisa asomó por su cara. Amaba aquellas cosas de ella, sobre todo esas sonrisas. Esas que solo yo veía, que solo yo les encontraba su secreto. Esas sonrisas que me derretían por dentro. Era extraño reconocerme en ese estado, Harry Styles, completamente enamorado de una chica. Nunca había sentido nada parecido por una. Me parecían hermosas, cada una a su manera, pero nunca quise comprometerme. ¿Miedo? Tal vez si. Prefería esperar, esperar a la chica adecuada, a esa que me volviera loco con solo mirarla. Y Aitana era esa chica. Con ella no me dio miedo comprometerme, ir en serio. Y quería que ella lo supiera. Al principio me lo tomaba en serio cada vez que salía algún rumor de que tenía una nueva novia. Si por la prensa fuera, cada día tendría una chica diferente como novia. Pero después, y con ayuda de los chicos, aprendí que es mejor pasar de esos rumores. Yo sé lo que pasa en mi vida, y lo que siente mi corazón, y con eso es suficiente. Y sé que las verdadera fans, las que están a nuestro lado, las directioners no se creen esos rumores, y que nos apoyan en todo. Por lo tanto a lo largo del tiempo empecé a despreocuparme de esas cosas.

(Narra Aitana)

- When he opens his arms and holds you close tonight. It just won't feel right. Cause I can love you more than this –susurró en mi oido- Yeah –dijo suave y sexy, provocando tantas emociones- When he lays you down, I might just die inside. It just don't feel right –seguía cantando relajado- Cause I could love you more than this –tan cerca que podía sentir su respiración en mi cuello- Can love you more than this.
Concluyó suave y dejándome completamente mareada y flotando. Inconscientemente mis ojos se habían cerrado para disfrutar de ese mágico momento. Para sentir cada palabra en mi corazón.
- Te quiero Harry Edward Styles –pronuncié con todo convencimiento esas cinco palabras.
- ¿A mi? –sonrió.
- A ti no, se me olvidaba que tenías un doble –reí- que tontino eres –dije revolviendo su pelo.
- Uuuuh, la señorita se ha atrevido a tocar mis rizos.
- Querrás decir mis rizos, los de mi feo.
- Sabrás que has empezado una guerra –sonrió pícaro mientras yo me separaba temiendo lo peor.
- ¿Y que hará el pequeño Harold? –me burlé sonriendo.
Como si al decir aquello un botón se activara en Harry comenzó a reír como un niño para luego empezar a correr hacia mí. Cuando me dí cuenta de sus intenciones eche a correr por todo el puente. Todos mis esfuerzos fueron inútiles porque Harry era muchisimo mas rápido que yo y en un suspiro consiguió darme alcance. Me cogió por la cintura y me subió a sus hombros quedando yo boca abajo, mientras él me agarraba de las piernas.
- Harry, para –reí- ¿a dónde me llevas?
- Aún no lo decidí –contestó sincero y con paso decidido.
- ¡Harry! –rogué.
- Señorita, vás a saber lo que pasa cuando tocan los rizos del señorito Styles –rió.
- Harry me das miedo –sonreí- bájame –volví a suplicar.
Patalee con más fuerza para que me bajara, pero fue en vano. La poca gente que paseaba por Londres tan tarde nos miraba extrañados y yo no podía hacer otra cosa que reir. Mientras Harry disfrutaba de aquella situación.
Seguía andando mientras yo me resignaba a estar así “colgada”. Tenía buenas vistas. Reí al pensarlo.
Empezamos a adentrarnos en un barrio de casas familiares. Eran realmente preciosas, y por lo menos los jardines estaban muy bien cuidados. Por eso me sorprendí cuando Harry entró en el jardín de una de ellas.
- ¡Harry! –susurré casí apunto de gritar- ¿Qué haces?
Él solo se limitó a reír. Y empezó a andar como picapiedra por su casa, como si conociera perfectamente todo aquello. Y de pronto, sin esperármelo, Harry me alzó y sentí como todo mi cuerpo se estremecía al notar agua. ¿Harry me acaba de tirar a una piscina? Como había pasado esto tan rápido. Apenas me había dado cuenta de cómo habían pasado las cosas.
Salí a la superficie y eché mi pelo hacia atrás. Encontré la silueta de Harry en la oscuridad, aunque se podía ver perfectamente sus facciones sonrientes ya que la piscina estaba ligeramente iluminada con bombillas blancas que se encontraban en las paredes de esta.
- ¡Styles! –le grité intentando no reirme.
Entonces Harry no pudo aguantarse más y se echo a reir a carcajadas limpias.
- Estoy completamente mojada –gruñí.
- Pero si estas guapisima –sonrió.
- Parezco un gato mojado Harry –le dije.
- Me gustan los gatos –admitió con una inocente sonrisa.
- Que conversaciones más absurdas tenemos –me eché a reír ante aquello.
Harry se quitó los zapatos, y empezó a desabrocharse botón por botón la camisa. - Que tramas ahora –reí.
Yo lo miraba atónita. ¿Que mosca le habría picado? ¿cuales serían las intenciones de este pequeño monstruo? Pero más bien le miraba así porque la luna le iluminaba perfectamente, dejando ver un perfecto abdomen. Cuando me quise dar cuenta y salir de mi embobamiento Harry ya estaba en boxers. Cogió carrerilla y se tiró de bomba a la piscina.
Me eché atrás dejando que salpicara. Cuando salió a la superficie sacudió sus mojados rizos, haciendo que me derritiera aún más. Empezó a nadar hacia mi y yo me escapé nadando hacia otro lado. Aunque con el vestido era algo difícil. 
- No te escapes princesa –dijo.
- Esto es por tirarme a la piscina, estas loco Harold –sonreí.
- Por ti.
- Bobo.
Empecé a nadar, pero me estaba empezando a acorralar. La piscina era grande, pero a Harry no había nada que se le resistiera. 
Ya había conseguido atraparme en una esquina, lo único que estaba detrás era la pared, y sus brazos se encontraban a ambos lados de mi cabeza, apoyados en esta. Aunque hubiera tenido un sitio por el que escabullirme no lo podría haber echo porque estaba tan nerviosa que creía que en cualquier momento mi corazón se saldría de mi pecho. Esos preciosos ojos verdes me miraban hípnotizantes y era imposible desviar la mirada de ellos. Por muchas veces que Harry hubiera echo eso conmigo, por tantas veces que se hubiera acercado tanto como para rozar nuestras frentes por tantas veces que me hubiera besado, cada vez que lo hacía me ponía tan nerviosa como la primera vez. Nunca conseguiría acostumbrarme a esas sensaciones a esos besos.
Se acercó tanto que apoyó su frente con la mía, rozando nuestras narices. Luego nuestros labios tomaron protagonísmo iniciando así un apasionado beso que me dejo sin aliento. Antes de separarnos por falta de aire mordí levemente el labio inferior de Harry, lo que provocó una de sus dulces sonrisas con hoyuelos incluidos. Agarró mi cintura con una mano mientras que con la otra acariciaba mi pierna. Mis manos jugaban con su pelo mientras seguíamos besándonos. Enredaba mis dedos en sus rizos mojados, y sentía como a Harry le recorría un escalofrío por toda la espalda cada vez que lo hacía. En ese momento ya no me importaba que el agua estuviera fría, ya que Harry estaba tan pegado a mi que podía sentir todo su calor. Acaricie con una de mis manos todo su perfecto abdomen. 
- Harry –susurré entre beso y beso- espera Harry.
- ¿Qué te pasa princesa? –preguntó separándose preocupado- ¿No quieres que ocurra nada? Si es así no te preocupes yo no...
- No es eso –le corté sonriente- es que aquí no, van a salir los dueños de la casa y nos van a pillar.
Harry rió levemente mientras me daba un corto beso en los labios.
- Por eso no te preocupes, la casa es de mi abuela, y estos días no está aquí. Se fue de visita a Holmes Chapel –concluyó sonriente.
- Es bueno saberlo –sonreí tambien.
- Vamos a dentro. No quiero que te constipes –río.
Salimos de la piscina y nos fuimos hacia la puerta principal. Harry levantó un macetero que se encontraba allí y abrió la puerta. Me daba un poco de cosa pasar y mojar toda la casa así que me quede en la entrada, esperando a Harry que había ido dentro.
En menos de un segundo apareció con una toalla con la que me tapo y luego me abrazó por encima de ella.
- Arriba puedes darte una ducha si quieres –me dijo.
- No hace falta.
- Aitana estas empapada y congelada. Yo te espero aquí –sonrió.
- Vale, espérame aquí ¡eh! –accedí mientras le advertía a Harry.
- Ven, creo que mi abuela todavía tendrá algo mío por aquí de cuando me venía aquí de niño.
Subimos las escaleras y me dirigió a un pasillo donde había bastantes habitaciones. Entramos en una en la que había una enorme H azul colgada de la puerta.
- Aquí es donde tantos fin de semanas me he quedado. Me encantaba venir a visitar a mi abuela –sonrió añorando recuerdos que seguramente pasaban por su cabeza en aquel momento.
Miré cada una de las estanterías, llenas de CD’s de toda clase de música. Una cama con colcha azul vaquero y un pequeño escritorio de madera. Miré algunas de las fotos que había en los marcos. En ellos Harry salía mas pequeño, con su abuela, con su madre, otras con su hermana. Sonreí, seguía teniendo la misma sonrisa de siempre, con sus mismos hoyuelos, con la misma mirada.
- Creo que esta te servirá–dijo enseñándome una de sus sudaderas. 
Era roja y presentía que me quedaría como tres tallas más grande.
- Gracias –sonreí cogiendola.
- ¿Quieres que mire si mi abuela tiene algún pantalón de mi hermana o algo?
- No –reí- Creo que la sudadera será lo suficientemente grande.
Harry me miró picaramente.
- Harry –suspiré.
- Ya ya –rió- el baño esta aquí –dijo saliendo de la habitación y llevándome a donde se encontraba el baño.
- Te esperaré abajo –sonrió.
- Adios Harold –me despedí antes de cerrar la puerta.
Me di una ducha rápida que me sentó muy bien. Luego sequé con la toalla mi pelo y lo desenredé con losdedos y quedó bastante mejor de lo que pensaba. Me puse la sudadera de Harry que como pensaba me quedaba a modo de vestido. Me miré por ultima vez al espejo y salí del baño.
Bajé descalza las escaleras, y por suerte no me perdí al encontrar el salón. Cuando abrí la puerta vi que había una gran chimenea encendida que daba calor a toda la estancia. Y Harry estaba sentado en la enorme alfombra delante de la chimenea asando, ¿Nubes de azúcar? Me encantaban esas nubecítas. 
Sonreí como una niña pequeña, y me dirigí con sigilo hacia Harry que aún no se había dado cuenta de mi presencia. Me arrodillé detrás suya y le di pequeños besos por su espalda y luego unos cuantos más por su cuello.
Sonreí al ver que provocaba que a Harry se le erizaran los pelos.
- No seas mala –rogó.
- Te encanta –reí.
- Demasiado –dijo girándose para mirarme a los ojos.
Nos dimos un pequeño y tierno beso y me senté en su regazo sintiendo cada latido de su corazón. La primera nube que se tostó la acercó a mi boca, y justo cuando iba a pegarle un muerdo la apartó. Haciendo así que le diera un beso.
- Harry me robásstes mi nube –hice algunos pucheros.
- Pero a cambio te di un beso –sonrió.
- Mmmm... prefiero la nube –reí.
Harry se mostró muy indignado ante aquello, pero no sabía fingir, así que sabía que no le había molestado.
- Ohh, no te pongas celoso. Tu tampoco estás mal –sonreí cogiendo sus mejillas.
Empecé a besarlo como nunca. Y él continuó con el beso. Nuestros labios iban al mismo ritmo, acompasados con cada latido de nuestros corazones agitados. Nuestros labios se movían constantemente y nuestras lenguas empezaron a jugar entre sí. Caímos lentamente al suelo y yo quedé encima de Harry. Nos miramos un momento a los ojos. Supongo que a ambos nos brillaban demasiados por la luz del fuego, y por ese brillo especial en las miradas que teníamos cuando estabamos el uno con el otro. Cada beso llevaba a otro, cada caricia era perfecta, y cada suspiro era música para nuestros oídos. Nos giramos y Harry quedo encima de mí, apoyando sus brazos en la alfombra con cuidado de no hacerme daño. Aquel momento era perfecto, y con tantos mimos acabamos haciendo el amor. 

[...]

Nos echamos una manta por encima y en ese mismo lugar, enfrente de la ardiente chimenea, testigo de todo nuestro amor. Nos quedamos dormidos, entrelazando nuestras piernas, uniendo nuestras manos y abrazándonos hasta convertirnos en uno solo.

(Narra Laura)

- Hemos llegado –anunció Niall- Empieza la fista.
Liam aparcó fuera del campus, no muy lejos de la entrada de la universidad. La fiesta se encontraba en el gimnasio y no tardamos en encontrarla debido al volumen de la música que se escuchaba por todo el pasillo. En la entrada del gimnasio había las típicas pancartas de “Vote al rey y reina del baile”. Los cuatro cogimos un papel con un nombre y lo introducimos en la urna de cristal. En mi caso vote a Niall, se la debía por haberse reído de mi antes, y sabía que a él le daría mucha vergüenza si salía elegido. Cuando entramos eso estaba ya con bastante ambiente. Era como las típicas películas que solía ver en España con Aitana. La fiesta ya había comenzado hacía algúnos minutos pero aquello estaba con suficiente marcha para toda la noche.
Cada uno se fue mezclando entre la gente hasta que perdí de vista a Niall y Liam. Yo y Zayn sin embargo decidimos ir hacía la mesa de los aperitivos.
- ¿Ponche? –sonrió Zayn ofreciéndome un poco.
- Por que no –acepté.
El gimnasio estaba muy bien decorado, con una enorme bola de discoteca colgada del marcador central que se solía usar en los partidos de baloncesto. 
- Oye –tuve que gritar sobre todo aquel ruido- ¿el rey y la reina no se suelen elegir a final de curso?
- Y se hace, lo que pasa que las chicas de esta universidad convencieron al director para que hubiera cinco bailes, para cinco reyes y reinas.
- ¿Cinco? –pregunté asombrada.
Entonces fue cuando caí.
- Si –confirmó Zayn adivinando que ya había encontrado la respuesta- Tanto yo como los chicos hemos sido reyes una vez por curso.
- Pero, las chicas de aquí no están muy bien de la cabeza ¿no?
- El primer año nos lo tomamos al guasa pero que siempre te escojan a ti, es algo agotador. Nosotros solo queremos pasar desapercibido, pero hasta en los bailes somos los chicos de One Direction y no unos estudiantes más –dijo apenado.
Le acerqué a mi y le di un abrazo. Aquello era una completa locura. Existen chicas que no tienen limites, ni si quiera les dejan ser unas chicos normales.
- Sigue habiendo algo que no entiendo –si no te gustan los bailes, ¿Por qué hemos venido? –pregunté.
- No voy a dejar que tu no disfrutes de un buen baile por unas tonterías. Además este es nuestro penúltimo día juntos. Pasado mañana te irás y no quiero que te olvides de mi en España.
- Olvidarme de ti será lo ultimo que haga. Malik estarás cada minuto del día en mi cabeza, creéme –sonreí.
- Te amo pequeña –dijo antes de darme un dulce beso.
Después nos fuimos al centro de la pista donde nos encontramos a Niall que bailaba como loco. Tenía chicas por todas partes y al verlo no pude evitar reírme. Todas querían bailar con el rubio, y no era para menos. 

[...]

Al acabar la cuarta canción consecutiva la música se interrumpió.

- ¡Hola! –saludó feliz.
Me giré al reconocer la voz de Niall. 
- Ahí os va una canción para bailar pegadítos con vuestras parejas, y se la voy a dedicar a los dos pichoncitos que están en medio de la pista –dijo, a la vez que un foco nos alumbraba a mi y a Zayn- Os quiere vuestro amigo Niall –terminó guiñando un ojo.
Mato a Niall, mato a Niall, mato a Niall. Repetía una y otra vez en mi cabeza.
- Cuando coja a ese pequeñajo –dijo Zayn.
Me la había vuelto a jugar.
- Yo también le quiero matar –bufé.
- Yo no –sonrió Zayn.
- ¿A no? –dudé.
- Claro que no, ahora podré bailar abrazado a ti.
Podía sentir mis rojas mejillas delatándome en ese momento. Zayn se acercó a mi y puso sus manos en mi cintura, y yo entrelacé mis brazos por detrás de su cuello. La música empezó a sonar y los dos nos movíamos lentamente. Las parejas se fueron uniendo al centro de la pista con nosotros. Pero en ese instante solo existía Zayn para mí. Sus intensos ojos me miraban mientras dábamos vueltas y vueltas. Cerré los ojos y me deje llevar. Apoye mi cabeza en su hombro cuando casi en vez de bailar danzábamos abrazados. 
- Te quiero –me susurró al oido.
A lo que yo sonreí como una tonta.

[...]

La noche, la música que recorría cada rincón, la gente que cada vez se animaba más, Zayn a mi lado. Hicieron de esa una noche muy especial. Cuando anunciaron que Niall y una chica de octavo curso eran el rey y reina de baile no pude evitar echarme a reír. A la chica estaba a punto de darle algo, y no paraba de gritar histéricamente antes de subir al escenario, y de llorar cuando estuvo subida a él. Mientras que algunas la miraban con alegría por ella, otras con envidia. Pero parecía la típica rubia, líder de las “populares” del colegio. Así que no me extrañó que saliera elegida.
- La hija del director –me aclaró Zayn mientras aplaudía.
- Eso lo explica todo –reí.
El resto de la noche fue muy bien. Incluso eche un baile con Niall y el hijo de la profesora de literatura que apenas tendría 10 años y al que según mi profesora le hacía mucha ilusión bailar conmigo. Y me pareció muy tierno. Zayn no paraba de sonreír sentado en una silla mientras bailaba con el niño pequeño, estaba embobadísimo y no podía evitar reírme. Yo le lanzaba miradas a cada segundo y él decía un “te quiero” con lo labios.
- Te veías tan bien bailando con el niño –sonrió cuando acabé de bailar y me fui a su lado sentándome en sus regazo- serás una gran madre –me soltó de pronto.
- Y tu el papa ¿no? –reí.
- Por supuesto –dijo como si fuera lo más obvio del mundo.
- Creo que por ahora me quedan muchos años para disfrutar antes de tener hijos.
- ¿Cuántos tendrías? –me preguntó.
- Mmm... –pensé- Dos están bien.
- Que pocos –rió Zayn.
- ¡Zayn! –grité dandole un pequeño golpe en hombro- ¿Que quieres tener, una plantilla de fútbol entera? –me burlé.
- No hombre, con los once jugadores me basta –rió.
- Serás bobo –dije dándole un corto beso.
- Pero quieres a este bobo –continuó con el beso.

[...]

Vi a Liam sentado en el borde del escenario, con un vaso de ponche en una mano, la corbata desabrochada y la mirada gacha y perdida en su bebida. Lo llevabamos buscando un rato ya que la fiesta había acabado y era hora de marcharse. Me acerqué a él y me senté a su lado.
- Los chicos y yo ya nos vamos – le dije.
- Claro –contestó simplemente levantándose.
Miro una única vez atrás, hacia mis ojos y atravesó el gimnasio vacío, lleno de confeti y globos por todo el suelo, en completo silencio.
Yo lo seguí guardando las distancias y en silencio hasta el aparcamiento donde nos esperaban Zayn y Niall junto al coche.
- Por fin –dijo Niall muerto de frío.
Nos montamos igual que cuando habíamos venido y Liam empezó a maniobrar para salir del aparcamiento. Empezó a conducir hasta la salida cuando un coche salió de la nada y en medio de la oscuridad. Ninguno de los cuatro lo habíamos visto. Cuando Liam quiso frenar ya era demasiado tarde. 

................................................................

No me se ya como expresaros lo contenta que estoy con todos los que leeís mi novela. Ni como daros las gracias por todos los comentarios que me dejais, los mensajes... (intento contestar todos lo mas rapido que me es posible)
Son preciosos :) Gracias por seguir esperando cada capitulo, que ahora tardo más por el instituto y todo. Pero que no me olvido de vosotras!
Espero que disfruteis mucho del SUPER capitulo que me costó bastante hacerlo. Que aunque aqui parezca mas o menos "corto" en realidad son 10 paginas de world ni más ni menos.
Es algo "romanticon" porque ahora viene lo "interesante!" por así decirlo.
Si quereis saber como acaban Liam, Zayn, Laura y Niall pedirme siguiente :D
¿Si me quereís preguntar? http://ask.fm/ClaraMaria1D
mi twitter: @ClaraMalik_1D (persoonal) y @MuyPerver1D
mi tuenti: Clara Malik OneDirection
Os mando #milabrazosdetodocorazon
And.... LIVE WHILE WE'RE YOUNG (8) ;P

3 comentarios:

  1. weweweweweweeeeeeeeeeeeeeee por fiiin clarita!!tequieroo mucho y SIGUIENTE YA POR FAVOORR!

    ResponderEliminar
  2. ^^ Graciiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiias mivida :)
    TE QUIEROOO <3

    ResponderEliminar
  3. Cielo está genial, ¡quiero el siguiente ya!
    Escribes perfectamente perfecto.
    PD: Soy Carmen Payne. :')

    ResponderEliminar