jueves, 16 de agosto de 2012

Capitulo 32 de la novela Gotta Be You


(Narra Aitana) 

Harry y yo íbamos disfrutando de un agradable paseo, los dos solos. Sin complicaciones, sin gente a nuestro al rededor. Simplemente eramos una pareja normal, paseando por las calles de Londres. Pensábamos que esa noche nada, ni nadie podría estropear ese momento tan especial. Que todo saldría como en las películas. Que sería una de esas noches que cuando ya las has vivido le das al "Play" a tu memoria y la recuerdas una y otra vez. De las que nunca te aburres de contar con cada detalle como fue. Para Harry y para mi aquella noche si que sería especial. Pero no por los motivos que los dos pensábamos.
A los dos se nos descompuso el gesto cuando al cruzar la esquina desafortunadamente encontramos a una manada de paparazzis. Eran demasiados, estaban apelotonados, gritaban y forzejeaban entre ellos por sacar el mejor plano de la que debía de ser su estrella. En un principio no se percataron de nuestra presencia por lo que Harry y yo pensamos que teníamos la mínima oportunidad de huir rápidamente de allí, pero entre todo aquel jaleo uno de aquellos "debora famosos" gritó: ¡Miren es Harry Styles acompañado de una chica!.
En un abrir y cerrar de ojos estuve rodeada, incluso podría decir que acosada por un millón de flashses, los micrófonos se abalanzaron delante de mi, y todos gritaban y hacían preguntas rápidamente.
- ¿Harry quien es tu acompañante?
- ¿Son novios?
- Señorito Styles ¿podria decirnos a donde iban?
- ¿Desde cuando estáis saliendo?
- Aquí Harry, por favor mire a la cámara.
- ¿Podrían posar para nosotros?
- ¿Harry, tenéis planes de boda?
En cada una de esas preguntas había cierta maldad por parte de los periodistas. Pero la sangre se me heló al escuchar aquella ultima. En unos segundos habían montado su propia historia y eso era lo que yo más temía. Nunca quise ser 
un personaje público y menos que se me conociera por la novia de Harry Styles y no por Aitana. Nunca pensé que la prensa agobiara tanto pero yo en aquel momento me sentía incluso mareada. Creo que Harry estaba igual aunque él estaría mas acostumbrado a
la prensa, dar declaraciones, e incluso estar rodeado de las cámaras casi las veinticuatro horas del día. Seguramente por aquello se habían tomado ese pequeño descanso de un año en sus carreras. Los dos mirábamos de un lado a otro
sin saber que hacer. Hasta que en uno de esos momentos nuestras miradas se encontraron.

(Narra Harry)

En ese momento supe muy bien lo que debía hacer, algo que ya tenia que haber echo hace bastante tiempo. En esa mirada, pude comprender perfectamente como se encontraba Aitana. Sabía lo angustiada que estaba, y lo mucho que le incomodaba esa situación. Se sentía acosada y eso era lo que menos quería para ella. En parte esto era culpa mía, porque debería de haber actuado antes. En ese momento respiré hondo, trague profundamente y no dude ni un segundo de lo que iba a hacer.
- Si se calman un momento respoderé a todas vuestras preguntas.
Todos parecieron relajarse algo más y dejarnos un poco de espacio. Aunque seguían espectantes e impacientes. Volví a mirar a Aitana que se encontraba confusa, le sonreí y le cogí suavemente de la mano.
- Esta preciosa chica que veis aquí es la que ha conseguido enamorarme locamente. Es por la cual sonrió como un tonto cada día. Porque desde el primer momento que vi a Aitana, hace ya unos meses me enamoró con su personalidad. Seguramente algunos dirán que es una chica más en la lista de Harry Styles, pero se equivocan, por que Aitana, que es así como se llama, es distinta. No es como las demás chicas, no fue fácil conquistarla y eso me gusto. Lo único que tienen que saber de ella es que 
es la persona mas dulce de todas, que cocina muy bien -reí- y que la trataré como una princesa. Así que si no os importa voy a seguir disfrutando de mi paseo con ella, sin agobios, sin cámaras, solos.
Después de haber dicho todo aquello sonreí tontamente. Estaba muy feliz, porque en el momento en el que empecé a decir aquello me di cuenta de que era lo que necesitaba. Necesitaba mostrarle al mundo la preciosa chica que tengo como novia y necesitaba
dejar de mantener en secreto nuestro amor.

(Narra Aitana)

Paralizada, esa era la palabra perfecta que encanjaba con mi estado de animo en ese momento. Aunque no lo aparentara yo siempre había sido algo vergonzosa y todo aquello me superaba. Unos segundos después empecé a reír. No se muy bien porque pero 
estaba muy feliz por lo que había echo Harry. Creo que necesitabamos esto los dos. Era lo más tierno que habían hecho por mi nunca. Estaba tan contenta que en un abrir y cerrar de ojos mis labios y los suyos se juntaron para dar paso a un beso de película.
Harry me siguió. En ese momento todos los flashes se dispararon, los periodistas se revolucionaron al nuestro al rededor. Estaban viviendo el sueño de cualquier reportero. Declaración y beso.
Segundos después Harry y yo nos separamos y nos miramos directamente a los ojos. Los dos teniamos unas sonrisas de tontos en la cara. Y yo aun seguía sin creerme todo aquello. Parecia un reality show, o una película de enamorados. Estaba completamente alucinada.
Harry cogió mi mano me guió por la muchedumbre hasta que conseguimos salir. Luego nos fuimos calle abajo cogidos de la mano, siguiendo con nuestro paseo. Aparentemente estaba normal pero por dentro tiraba cohetes de alegría. Cuando por fin conseguimos librarnos
de las cámaras y todos esos ojos y nos relajamos.
- Te quiero, te quiero, te quiero -grité abranzandome a él.
- Yo mas princesa. Siento no haber echo esto antes. -me susurró.
- No digas tonterías, nadie había echo esto por mi nunca -le admití.
Las horas fueron pasando, la nieve se fue acumulando, y la noche ya caía por toda la ciudad. Era hora de volver a casa, mis padres ya se preguntarían donde habría ido.
- Duerme conmigo esta noche -me susurró Harry cogiéndome de la mano.
Seguramente el ya sabía que yo le iba a poner un millón de pegas, y la verdad es que tenía razón, pero la idea no me desagradaba. Desde que había conocido a Harry las normas no existían para mi. Era una sensación especial de libertad.
De repente me cogió en brazos sin yo esperarmelo.
- Harry, ¿Que haces? Bajame -protesté.
- No, porque entonces te irás a casa.
- ¡¡Harry!!
Por mas que le insistiera no me iba a hacer caso, así que no opuse más resistencia.
- Esta bien, voy contigo, pero bajame -le pedí.
Por una vez me hizo caso y me dejo dulcemente en el suele. Nos fuimos lo que quedaba de camino andando hacia el apartamento. Cuando llegamos no había nadie despierto, todas las luces estaban apagadas y me recordó mucho a cuando Laura y yo veníamos a escondidas del botellón.
- Shhh -musitamos Harry y yo a la vez.
Nos quitamos los zapatos y avanzamos de puntilla hacía la habitación de Harry que era la del fondo. Cuando llegamos nos reímos bajito, parecía que estábamos borrachos, pero no era así.
Aquella noche fue una de las mejores. Nos quedamos dormidos en nada, los dos abrazados. Dormí de maravilla.

(Narra Laura)

El ruido ensordecedor de mi despertador me hizo pegar un bote de la cama. Odiaba ese despertar por las mañanas, bueno y quien no. Me giré y vi a Zayn super dormidito y arropado hasta arriba, lo normal si duermes sin camiseta. Lo de este muchacho era increíble. Ni aunque 
empezara ahora mismo un concierto de tompretas en la habitación se inmutaría. Es de sueño profundo, pero bastante profundo. La verdad es que no estaba para pensar mucho, así que lo primero que se me ocurrió para despertarlo fue una buena dosis de risas con unas cosquillas. 
Todo el mundo tiene, así que Zayn no debía de ser menos. Me acerqué suavemente y comenzó el ataque mañanero.
- Buenos días dormilón -Grité bien alto.
Se despertó tan rápido del susto que al revolverse en la cama se calló al suelo.
- Jajajajajajajajajajaja -lloraba casi de la risa.
Su cara había sido mortal, dios no podía parar de reír, me dolía incluso la barriga.
Intenté calmarme y me acerqué poco a poco al borde de la cama para ver a Zayn que aun no se había levantado. Cuando eché un vistazo no lo encontré, se había esfumado completamente. Aun en la cama me doble y miré por debajo de esta. Pero tampoco estaba. Pero si hacia un momento lo acababa de tirar, pensé. Lo que no sabía es que Zayn había sido más listo que yo y al girarme sin previo aviso me lo encontré detrás mía con una sonrisa traviesa en la cara.
- Hay madre, ¿porque me miras así? -pregunté.
- ¿No querías cosquillas? Pues tendrás tus cosquillas señorita -rió al mismo tiempo que se tiraba conmigo en la cama y empezaba a hacerme cosquillas por doquier.
Zayn había encontrado mi punto débil. Cuando empezaban a hacerme cosquillas estaba perdida, pasara lo que pasara yo seguiría riéndome. No era capaz de reaccionar y otra cosa que no fuera reírme a carcajadas. En realidad Zayn había encontrado dos de mis puntos débiles, uno eran las cosquillas, y el otro era él. Así que un plato combinado de esas dos cosas me dejaron completamente indefensa. Así que no me pude defender.
- Aiiins hahahhahahahahahahahhahahahahhaha, ¡Paaaara! -dije casi sin aliento, estaba completamente llorando de risa.
Me revolvía de un lado a otro pero sus brazos me rodeaban y no me dejaban escapar. Gritaba una y otra vez su nombre pero él no hacia mas que sonreí y seguir a lo suyo. Cuando creí que iba a morirme de risa paro.
- Paro con dos condiciones -me susurro.
- Depende de cuales sean.
- La primera es que admitas que en hacer cosquillas no hay quien me gane -sonrió.
- Já, mas te gustaría señorito.
Enarcó una ceja, y volvió a su ataque con las cosquillas. 
- Vale, vale. Para hahahahahaha, zayn, para -reí.
Poco a poco sus cosquillas se fueron convirtiendo en caricias suaves y pausadas.
- ¿Que me decías?
- Ejem, que... a las cosquillas eres el mejor -dije muy rápido y bajo.
- No te he escuchado -seguía sonriendo.
- Señor Malik, eres el rey de las cosquillas -dije claro y alto.
- Así me gusta.
Me sonrió con es mirada tan atractiva suya, sus brazos seguían manteniéndome prisionera y me ponía bastante nerviosa.
- ¿Y la segunda? -pregunté.
- Que me des un beso de buenos días -susurró acercándose.
- ¿Solo uno? te doy ese y todos los que quieras -sonreí.
Se fue inclinando poco a poco hacia mi. Lo cogí con la guardia baja y conseguí escapar del enredo de sus brazos, dejándole sin su secuestrada, y sin su beso. Salté por encima de él en la cama y me dirigí a la puerta.
- Eh, me debes un beso señorita. De aquí no te escapas -me dijo Zayn sorprendido.
A unos pasos de alcanzar la puerta esta se abrió dejando ver a...

9 comentarios:

  1. Ahora es cuando yo me cabreo porque lo acabas así ._.
    Mas te vale subir el proximo pronto!!!

    ResponderEliminar
  2. ^^ hehe mi especialidad es la intriga...!
    Prontito subire :)

    ResponderEliminar
  3. Joo.. Ahora me quedo con la intriga, ni que fueras Antena 3

    ResponderEliminar
  4. Creo que me imagino quién es, pero por si acaso por favor sube cuanto antes!
    Me encanta ^^

    ResponderEliminar
  5. Muchas graciias hahaha :D
    Estoy emparentada con Antena 3 hahaha es broma.
    Pronto mas :)

    ResponderEliminar
  6. Siguieente me ha encaantadoo espero que hagas pronto el siguiente :D

    Atte: Andrea Jimenez

    ResponderEliminar
  7. Muchisimas gracias cielo :D
    Prontito intento subir!
    Un besazo xx

    ResponderEliminar
  8. ¿A quien? , ¿A quien? Subelo raapidoo! Me encantaa! :333

    ResponderEliminar