(Narra Laura)
- Blas -reí- se que eres tu.
- ¡Mentira! ¿Cómo lo sabes? ¿Dónde lo has
visto? ¿Dónde? -exageró mientras se giraba para verme.
Me eché a reir, este tipo de tonterías eran
las que extrañaba de él.
- ¡Chiquitito! -exclamé y me lancé para
abrazarlo.
- ¡Pero mira que chiquitita más guapa nos han
traído de Londres! -dijo abranzandome.
Se estaba genial así, sobre todo porque hacía
un frío inmenso. Pero nos separamos para poder hablar.
- Mmmm... estás más delgada -dijo evaluandome
con la mirada- ¿Te dan bien de comer? Seguro que no... dejame ver -y empezó a
darme pequeños pellizcos en la barriga- ¡pff, pero mira! Si estás en los
huesos, tienes huecos aquí, aquí... y aquí -dijo señalando cada una de las
partes de mi barriga y haciéndome reír con sus consquíllas.
- ¡Para! Conoces mis puntos débiles -reí.
- Si te parecen pocos 5 años conociéndote
-sonrió.
Le devolví la sonrisa. David pitó desde el
coche, y me sacó de mi mundo particular para volver a la realidad. Me esperaban
3 horas de viaje junto a él. Se harían eternas.
Como adivinando mis pensamientos Blas me
dijo:
- Tranquila, yo voy con vosotros a Badajoz
-explicó.
- ¿¡En serio!? -grité contenta- Me has
salvado la vida Blas, de verdad.
- ¡Tan exagerada como siempre! -se burló de
mi.
Le di un pequeño golpe en el brazo y cogió mi
maleta. Mientras él la llevaba al coche yo me despedí de Desiré e Irene. Las
iba a echar mucho de menos. Antes de volver, tenía que verlas de nuevo. Costase
lo que costase.
(Narra Zayn)
"Venga Zayn, no debe ser tan
díficil" me repetía una y otra vez mientras andaba de un lado a otro del
salón. "Has visto hacer esto a Paul infinidad de veces..." pensé. Los
nervios me estaban matando. Tenía que contárselo ya a los chicos. La cuestión
era cuando y como.
- ¿Listo? -me preguntó Niall a mi lado.
Asentí con la cabeza y cogí mi maleta.
Nuestro viaje comenzaba y Toronto nos esperaba. Llegamos al aeropuerto,
saludamos a las fans que estaban allí y cogimos el vuelo sin retrasos. La
verdad, no hubo mucho problema a la hora de sentarnos. Simplemente era de
lógica. La parejita se sentó junta. Liam y Louis en otros asientos, ya que
parecía tener mucho de lo que hablar. Y yo me senté con el pequeño Nialler. Era
el mejor compañero para viajar, nunca me aburriría con él. Pero antes que nada,
tenía alrededor de siete horas para pensar como proponerle mi plan a los
chicos. Paul y los managers habían sido claros respecto a las condiciones. Lo
podría hacer siempre y cuando todo lo organizase y planease yo. Esta bien, no
había ningún problema. Estaba ansioso por poder organizarlo todo, pero
necesitaba la ayuda del One Direction al completo.
(Narra Liam)
Me dejé caer sobre el asiento pesadamente.
Estaba agotado, y lo peor era, que no sabía a que se debía. Si al accidente, si
al estrés del viaje, o si... a ella. Suspiré profundamente, y como leyendo mis
pensamientos Louis puso una de sus manos sobre mis hombros consoladóramente.
- ¿Quieres que hablemos? -me preguntó
tranquilamente.
Dudé algunos instantes. Era difícil hablar de
todo esto que sentía. Y me era aun más extraño contárselo a alguien en voz
alta. Pero por alguna extraña razón necesitaba hablarlo con alguien. Y quien
mejor que Louis, que siempre había estado a mi lado para apoyarme y el que era
parte de mi familia desde hacía ya tiempo.
Miré esos intensos ojos azules, que me miraban
sin reproche, algo que temía muchisimo. Finalmente, me animé y empecé a hablar.
Las palabras salían solas de mi boca. Una vez
que empecé ya no pude parar. Le conté hasta el más extraño de los sentimientos
que tenía dentro, y sin embargo su expresión no cambió ni en un solo momento.
Simplemente sonreía de vez en cuando, asentía con la cabeza y me escuchaba con
atención.
[…]
Paré para tomar aliento. Llevábamos alrededor
de una hora hablando. Mejor dicho, yo llevaba una hora hablando. Puesto que
Louis solo me prestaba atención, no decía ni comentaba nada, simplemente estaba
ahí, en silencio.
Al principio me asusté, intentando descifrar
su mirada, saber que pensaba. Saber si mi amigo me guardaría algún tipo de
rencor o se enfadaría conmigo. Pero conforme iba hablando y contándole las
cosas tal y como eran, descubría que no estaba callado para recriminarme nada,
si no porque estaba buscando las palabras exactas para decirme después, para
ayudarme.
Permanecimos unos minutos en silencio después
de mi gran parloteo. Finalmente decidí romper el silencio.
- ¿Y
bien? –pregunté dubitativo.
Era realmente espeluznante ver tan serio a
Louis y sin su habitual sonrisa. Estaba empezando a temer su reacción.
- Louis
por dios, me estas matando… Se que debes pensar que soy una horrible persona.
No, no, no. Es más, debes de pensar que soy un mal amigo. Seguro que estas
enfadado por lo que le estoy haciendo a Zayn… ¡Pero creéme que no era mi
intención! Es algo que no puedo controlar, es… -me quedé sin palabras- Louis…
Yo no puedo controlar lo que me pasa. Cuando la veo mi corazón empieza a latir
tan fuerte que tengo miedo de que todos lo oigan. Me pongo nervioso, y las
manos me sudan tanto… ¡Es ridículo, lo sé! Y lo peor es cuando la veo con Zayn.
Me siento tan mezquino. ¡Diablos, Zayn es mi amigo! Es como un hermano para mi,
y él no tiene ni idea de lo que me pasa por la cabeza. Me siento mal por ello,
y no se como solucionar todo esto… ¿Nunca te has enamorado de la persona
equivocada?¿Nunca has seguido luchando por ella aunque supieras que ibas en
contra de todo? ¿Aunque supieras que estaba mal y que ella jamás sería tuya?
¿Aunque estuvieras traicionando a tu mejor amigo?
Mire de nuevo a mi amigo.
Miraba a un punto fijo, y su rostro se ensombreció.
- Isabella
–dijo sin más- se llamaba Isabella.
Ahora fui yo el que prestó
atención a su relato.
- “Ella
era la novia de mi primo. Eramos pequeños, y siempre nos criamos juntos. Era
una chica muy dócil, inteligente, y muy hermosa. Eso se fue viendo conforme fue
creciendo. Era mi mejor amiga, y era como mi hermana pequeña. La cuidaba de
todo lo malo que hubiera a su alrededor, y claro, solo pensaba en ella como una
hermana. Hasta que aquello malo de lo que la tuve que proteger tenía nombres y
apellidos. Dan, mi primo Dan. Nosotros crecimos, y sobre todo ella. Era una
chica alta, guapísima, y aunque podría tener a todos los chicos que quisiera a
su alrededor, ella parecía no enterarse. No era como las demás chicas con
cuerpos de modelo. No, ella era mucho más que eso. Siempre estaba dispuesta a
ayudar a los demás y siempre sonreía pasase lo que pasase. Y todo eso
desapareció cuando Dan empezó a andar detrás de ella. Yo le advertí de que no
la tocara, que ella no era como las demás chicas que él solía tener por novia.
Ya que mi primo Dan era un sin vergüenza y un gilipollas de mucho cuidado. Pero
él no me hizo caso. También se lo advertí a ella, pero no pareció entenderme.
Él la cautivo con ese aire misterioso, y no se que más patrañas. Y ahí fue
cuando me di cuenta de que había perdido algo muy valioso. Fue muy doloroso ver
como poco a poco me la iba arrebatando. La iba destrozando por dentro y la iba
convirtiendo en algo que ella jamás quiso ser. Cada vez que los veía juntos
dolía muchísimo. Se me clavaban mil agujas en el corazón y empecé a entender,
entonces, que la quería. Y que la quería como jamás había querido a nadie. Que
la perdí por no saber darme cuenta a tiempo de mis sentimientos, y que ahora
nada podría hacer. Pero idiota de mi yo no quería rendirme, así que seguí
luchando por ella. Fue una época lamentable para mi. No hacía mas que
frecuentar los antros más penosos de Doncaster para poder pelear como lo hacía
mi primo. Me empecé a alejar del buen camino y cuando creí que estaba lo
suficientemente preparado para enfrentarme a él, lo llamé. Era sencillo, quien
perdiera la pelea tenía que alejarse para siempre de Isabella.”
Louis agachó aun más la cabeza.
-Nunca llegamos a pelear. La
tarde antes, Isabella vino a mi casa. Me dijo que eso en lo que me había
convertido no era lo que ella quería. Yo me enfadé muchísimo. En ese momento no
podía pensar con claridad. Solo le repetía que era un hipócrita porque ella
también se había convertido en algo que nunca quiso. Mantuvimos una fuerte
discusión y entonces se marchó dando un fuerte portazo. A la mañana siguiente
leí en los periódicos que el coche de sus padres se había caído de un barranco
y habían muerto. Isabella iba dentro, pero por suerte se salvó. Nunca supe nada
más de ella. Se la llevaron a un orfanato y nunca contactó conmigo. Más tarde
solo se supo que el accidente había sido intencionado y que habían intentado
matarla, por eso se la habían llevado de la ciudad. Nunca entendí muy bien lo
que pasó. Me acuerdo de esa época vagamente. Recuerdo como era incapaz de
dormir por las noches recordando las palabras tan duras que me había dicho.
También recuerdo como iba como un zombie a todos lados, con ojeras enormes por
haber estado llorando toda la noche. Con el tiempo he ido sanando esa herida.
Simplemente pienso que me enamoré de la chica equivocada, y cuyo corazón
pertenecía a otro chico.”
Louis terminó su historia. En un segundo dejo
su mirada de añoranza y tristeza y la cambió por una de sus enormes sonrisas,
la cual me dedicó. Intenté unir su historia a la mía. Pensar que habría querido
decirme o enseñarme. Pero por más que me esforzaba solo sacaba la conclusión de
que los dos nos enamoramos de la chica equivocada.
Louis se rio levemente de mi al ver mi cara
de desconcierto.
- Lo
que te quiero decir Liam. Es que no puedo ayudarte a tomar una decisión
concreta. En tus manos estar luchar por ese amor, del cual puede que los dos
salgáis mal parados. O, por duro que sea, intentar olvidarla. Se que Zayn no es
para nada Dan. Y sabes que Zayn la cuidará bien. Algo con lo que yo no contaba
con mi primo. Solo tu puedes hallar la respuesta. Y si decides luchar, haz las
cosas bien. No como yo. Asegúrate realmente que estas enamorado de ella.
Asegúrate de que merece más la pena. O que antepones por delante. Si tu amistad
con Zayn, o tu amor por Laura. Se que es cruel lo que te estoy diciendo. Pero
seamos realistas. No puedes conservar las dos cosas. Y sabes que Zayn no se
quedará con los brazos cruzados. Y, piensa también en la banda. Puede que en el
conflicto estéis solo vosotros dos. Pero si vosotros estáis mal y no estáis por
la labor, Niall, Harry y yo, no podremos seguir adelante. Porque, tu sabes
mejor que nadie. Que One Direction siempre se ha mantenido unido. Y si uno o
dos de sus componentes fallan, todo se hundirá con ellos. Pero no todo es malo
–añadió al ver mi cara de desanimo- Si decides luchar por Laura. No voy a hacer
otra cosa que apoyarte. Porque el amor verdadero no puedes dejarlo pasar. No
puedes perder los trenes que se cruzan en tu vida, porque solo pasaran una vez.
Pero también recuerda que Zayn es mi hermano, y lo tengo que apoyar por igual.
(Narra Laura)
Hogar dulce hogar. Después de un largo viaje
llegamos a casa. Había primos, tios, mi abuela, mis padres y algunos amigos
esperándome fuera de casa. Sonreí con la mejor de mis sonrisas y bajé del
coche. Aunque las miradas no se dirigieron a mi, si no a su conductor. David
bajó arrogante y con sastifacción del coche y todos lo miraron con
desconcierto.
La mayoría sabia los planes de mi abuela de
juntar a toda la familia. Y con TODA iba en serio. Los humos no estaban para
muchas bromas. Eran momentos incomodos así que decidí empezar a repartir
saludos y besos.
Mientras yo hablaba todos, David se fue a
donde estaba mi abuela. Que era la única que no lo miraba con reproche. Ella
siempre había sido la única que de pequeños nunca nos recriminaba nada. Siempre
nos entendía y encontrábamos consuelo en sus brazos. Su amor era incondicional
e ilimitado, y no solo era una gran abuela. Era una madre, hermana y mujer
ejemplar. Por eso siempre la había admirado tanto. Y me encantaba ir a su casa
siempre que podía. Ella era una de las razones por las que me costó mas irme de
España, y también era una de las razones por las que me decidí ir a Londres.
Todos empezaron a entrar en casa, y yo me
rezagué un poco para saludar a mi abuela. A la cual había dejado para el final.
Como suelo decir, lo mejor siempre se hace esperar.
Me cogió de las manos y me miró
detenidamente. Sus brillosos ojos mostraban un inmenso cariño y me hacían
sentir segura y protegida.
- ¡Pero
cuanto has crecido mi niña! –dijo con su aterciopelada voz.
No aguanté más y me lancé a sus brazos. Mi
abuela, dios, cuanto la había extrañado. Ella me achuchó con enorme cariño
entre sus brazos mientras acariciaba mi pelo. Ella era una de las únicas
personas a las que le permitía tal cosa. Odiaba que me tocaran el pelo, pero no
a ella. A ella no me podía negar. Me gustaba.
- Te
he echado muchísimo de menos –susurré.
- Yo
a ti también tesoro, yo a ti también.
Se separó de mi y me miró a los ojos. Sonrió
para si misma y su mirada reflejó una intensa añoranza.
- ¿Cómo
se llama cielo? –preguntó de repente.
- ¿Quién
abuela?
- Ese
joven que te ha robado el corazón. Ese por el que suspiras tanto.
Entonces sentí como mis mejillas ardían
fuertemente, y el corazón me dio un vuelco. “Zayn” pensé.
- ¿Cómo…?
–titubeé.
Ella echó una sonora carcajada y suspiró
lentamente.
- Tesoro,
a mis 83 años ya lo he visto todo. Se como es una mujer enamorada, y ¡uuu! Permíteme
que te lo diga, pero tu estas coladita por ese chico. Te lo veo en los ojos…
Eres casi como una hija para mi y en todos estos años he aprendido a ver a
través de esos preciosos ojos –contestó acariciando suavemente mi barbilla-
Cuentame cielo, ¿Cómo se llama? –volvió a preguntar.
- Zayn
–pronuncié sin ningún esfuerzo –se llama Zayn –le sonreí.
Ella se quedó pensando por unos instantes y
luego sonrió.
- Bueno,
pues cuéntame todo cariño –me pidió mientras me llevaba dentro de casa.
- ¡Ains
abuela! –suspiré- tienes que conocerlo. Es maravilloso –comencé a describirlo
tal y como era, perfecto.
(Narra Aitana)
Quedaban diez minutos de ese eterno vuelo. No
recuerdaba haber viajado tantas horas en mi vida. Estaba agotada, necesitaba
pisar tierra firme y estirar un poco las piernas. El viaje no había estado nada
mal. Cuando estaba con Harry el tiempo se me hacía mucho más corto. Pasaba velozmente
y casi sin darme cuenta. Estuvimos hablando, contándonos idioteces, viendo la película
que nos pusieron en el avión, y jugando
a juegos sin sentido. Cuando por fin aterrizó el avión me apresuré corriendo a
coger mi equipaje de manos. Estaba ansiosa por salir y ver como era Toronto.
- ¡Para
trotamudos! Hay tiempo para todo –dijo Harry cogiéndome por la cintura.
- ¿Cómo
puedes viajar tanto y no aburrirte de los aviones?
Él se encogió de hombros.
- Uno
se acaba acostumbrando, tampoco son tan aburridos. Y más si sabes elegir bien
con quien sentarte –me guiñó un ojo.
- Que
tonto eres –dije dándole un pequeño beso en la nariz y zafarme de sus brazos.
En cuanto lo hice fui directa a la puerta del
avión y de ahí a la terminal. Los chicos vinieron unos segundos después.
- ¡Vaya!
Tenemos a alguien que está ansiosa por ver Toronto –rio Niall.
- Mmm,
puede… -sonreí.
Cogimos nuestro equipaje de manos y fuimos a
recoger nuestras maletas. Cuando esperábamos en la cinta transportadora que las
traía tuvimos una visita un tanto indeseada.
- Pero
mira a quien tenemos aquí, al estupendo Harry Styles –dijo una voz armoniosa.
Todos nos giramos para ver quien había dicho
aquello. Ante nosotros se encontraba una rubia despampanante. Medidas
perfectas, pelo rubio e impecable, y labios rojos e intensos. Realmente esa
chica era guapísima y tenía una mirada intensa y segura.
- Emma…
-la saludó Harry y tanto incómodo.
La chica sin esperar nada más y con toda la
confianza del mundo se tiró a él para darle un abrazo demasiado, provocativo.
Si, esa era la palabra.
¿Qué era eso que estaba sintiendo? Yo jamás
había sido una chica celosa, y más teniendo a Harry como novio. Era lógico que
tenía que compartirlo con las millones de fans que tenían. Y me parecía genial,
todas eran adorables. Pero lo que esa chica estaba haciendo era provocar a mi
novio delante de mi. ¿Cómo podía ser tan descarada? Me miró triunfante, algo
que nadie notó. Y después de largos instantes se separó de MI novio. Puso cara
de mosquita muerta y siguió su estrategia de juego.
Por otro lado, a Harry se le notaba
desconcertado y que todo aquello le había venido de sopetón. Algo que me
tranquilizó, ya que demostraba que era igual de incómodo para él como para mí.
- ¿Te
quedarás muchos días? –preguntó insinuante la rubia.
- Bueno…
Algunos días –contestó Harry nervioso y frotándose la nuca.
- ¡Genial!
Nos vemos entonces. Te llamaré –sonrió la chica- Adios chicos –saludó falsamente
a Liam, Louis, Niall y Zayn. Me miró con total frialdad y se marchó contoneando
sus caderas exageradamente y con aires de superioridad.
Notaba que esa chica me iba a dar demasiados
problemas. Vi mi maleta y la cogí rápidamente. No soportaba que la mirada de
los cinco estuvieran puestas en mi, esperando al ver mi reación. Todos habíamos
presenciado como había “Ligado” literalmente con mi novio. Incluso Harry se dio
cuenta.
Eche a andar por el enorme aeropuerto y los dejé
allí, parados y atónitos. Si, estaba celosa, y mucho.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Llevo siglos sin subir... lo siento. Espero que no os hallais olvidado de mi novela :$ En fin. El caso es que pronto (en estas navidades) haré el maraton. Serán unos 3 o 4 capitulos, en los que pasaran muchas cosas. Serán cosas bastantes decisivas para la novela, por ello os pido que participeis. Es facil. Me teneis que mandar en un MP en mi tuenti ( Clara Malik OneDirection) Una idea que os gustaría que pasara en la novela. Y la mas interesante, original y creativa será la elegida. Y no solo su idea aparecerá en la novela, si no que también aparecerá su nombre en la novela, como una/o de los protagonistas :) Espero que participeis, teneis de plazo hasta el 6 de enero. Dejazme comentarios, y disfrutar :)
Twitter: @ClaraMalik_1D
PD: Emma no es Taylor. Solo me basé en ella para crear al personaje. No tengo nada en contra de ella ni pretendo ofender a nadie.
ASFGCCHHDTYCDU SIGUIENTE!!!!!!!! Me encanta!! Espero q te gusten mis ideas ^^
ResponderEliminarTe quieroo monosa
*-* Me alegro que te guste cielo! Te quiero
ResponderEliminar